Geely ha presentado el EVA Cab, su primer robotaxi concebido íntegramente para operar sin conductor. No es una adaptación de un modelo convencional: es un vehículo nacido en la era de la inteligencia incorporada. Su versión comercial llegará a las calles en 2027, tras su debut en Auto China 2026. La compañía apuesta por una movilidad urbana donde el espacio interior, la seguridad y el procesamiento en tiempo real definen la experiencia.
¿Qué hace único al EVA Cab frente a otros robotaxis?
El EVA Cab rompe con el paradigma de convertir coches tradicionales en vehículos autónomos. Su arquitectura es nativa: chasis, sensores, software y ergonomía se diseñaron en paralelo. Esto permite una integración más profunda entre hardware y software de conducción autónoma, algo que los modelos derivados no logran replicar.
Diseño centrado en el pasajero, no en el conductor
La cabina elimina el volante y el tablero tradicional. Los asientos se disponen cara a cara, favoreciendo la interacción. Las puertas deslizantes de gran apertura y el Galaxy Skyroof —techo panorámico con control dinámico de transparencia— transforman el habitáculo en un entorno adaptable. No es un coche que se conduce: es un espacio móvil de uso flexible.
¿Qué potencia computacional impulsa su autonomía?
El EVA Cab integra una plataforma de cómputo híbrida: chips Nvidia para procesamiento de visión por computadora y chips Qualcomm para conectividad y gestión de flota. Juntos superan los 3.000 TOPS, un nivel que permite interpretar escenarios urbanos densos —peatones, bicicletas, señales cambiantes— con latencia mínima. Esa capacidad no es un número técnico: es la base para decisiones seguras en entornos impredecibles.
Integración de sensores y redundancia funcional
Lleva 12 cámaras de alta resolución, 5 radares de largo alcance, 3 lidar y sensores ultrasónicos. Cada sistema opera en modo redundante: si falla una vía de percepción, otra asume el control sin interrupción. Esta arquitectura fail-operational es obligatoria para homologar vehículos de nivel 4 en la UE y China.
¿Cuál es su impacto económico y regulatorio inmediato?
Geely no solo lanza un prototipo: activa una cadena de valor nueva. Fabricará el EVA Cab en su planta de Ningbo, con proveedores locales de sensores y baterías de estado sólido. Su entrada acelera la competencia en el segmento de flotas robotaxi comerciales, presionando a rivales como Baidu Apollo y WeRide para reducir costos por unidad. Desde el punto de vista regulatorio, el EVA Cab se alinea con las normas chinas GB/T 40429-2021 y la futura regulación europea de UN-R157, que exige validación de escenarios extremos antes de la puesta en servicio.
¿Cómo afecta a la movilidad urbana en ciudades como Madrid o Barcelona?
Las ciudades españolas ya prueban pilotos de robotaxi en zonas restringidas, pero carecen de vehículos nativos como el EVA Cab. Su llegada —prevista para 2027— exigirá actualizaciones en la Ley de Tráfico y en los planes municipales de movilidad. El Ministerio de Transportes evalúa una modificación del Reglamento General de Vehículos para incluir categorías específicas de vehículos de conducción automatizada de nivel 4.
¿Qué datos clave definen al EVA Cab?
- Primer robotaxi nativo de Geely, no derivado de plataforma convencional
- Capacidad de cálculo superior a 3.000 TOPS, con chips Nvidia y Qualcomm
- Diseño interior con asientos cara a cara, Galaxy Skyroof, y puertas deslizantes
- Versión de calle confirmada para 2027, tras validación en entornos urbanos chinos
- Cumple estándares de seguridad GB/T 40429-2021 y preparado para UN-R157
¿Qué implica su lanzamiento para la industria automotriz global?
El EVA Cab marca un punto de inflexión: el paso de la experimentación a la industrialización de la conducción autónoma. No compite solo con Tesla o Waymo, sino con el modelo de negocio de las flotas de transporte compartido. Su arquitectura abierta permite integración con plataformas de gestión de flotas y sistemas de pago unificados. En el contexto actual —con subidas de costes laborales en servicios de taxi y creciente demanda de movilidad sostenible—, el EVA Cab no es una novedad tecnológica: es una solución económica escalable para ciudades que buscan reducir emisiones y congestión.