La central nuclear de Almaraz operará 3 años más, hasta 2030, tras la aprobación del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) el 16 de julio de 2026. Esta prórroga representa la mayor ampliación autorizada a una planta nuclear española desde 2015, superando las extensiones de Garoña (2012) y Ascó I (2013). El CSN emitió su informe preceptivo con 4 votos a favor y 1 abstención, tras 27 días de retraso respecto al calendario inicial previsto para su deliberación.
Almaraz genera el 5,2 % de la electricidad nacional, más que 12 parques eólicos conjuntos
En 2025, la central de Almaraz aportó 12,4 TWh a la red eléctrica española, equivalente al 5,2 % de la producción total nacional. Esta cifra supera la generación combinada de los 12 parques eólicos más pequeños del sistema, que sumaron 11,8 TWh en el mismo periodo. Su cierre anticipado habría requerido sustituir 1.840 GWh anuales con fuentes alternativas, según cálculos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para 2026.
Precedentes cuantificados: 4 prórrogas nucleares desde 2010
- Garoña obtuvo una prórroga de 2 años en 2012, hasta su cierre definitivo en 2013.
- Ascó I recibió 3 años adicionales en 2013, operando hasta 2024.
- Vandellós II fue autorizada para funcionar hasta 2028, tras una prórroga de 4 años en 2020.
- Cofrentes obtuvo una extensión de 2 años en 2022, con fecha límite en 2028.
El informe técnico incluyó 29 documentos y 12 auditorías independientes
El dictamen del CSN se basó en 29 documentos técnicos, entre ellos el plan de gestión de vida útil, informes de envejecimiento estructural y calificaciones ambientales de 147 equipos críticos. Las auditorías independientes realizadas entre enero y junio de 2026 detectaron 7 desviaciones menores en protocolos de mantenimiento, todas resueltas antes del 15 de junio. El informe final fue completado el 15 de junio de 2026, pero su debate se pospuso tres veces por requerimientos adicionales de análisis de riesgo de dos vocales.
Cinco condiciones vinculantes para la prórroga 2028–2030
- Dotación mínima de 32 técnicos especializados en seguridad nuclear, certificados por el CSN antes de enero de 2028.
- Actualización del plan de gestión de envejecimiento antes del 30 de septiembre de 2026.
- Instalación de 2 nuevos sistemas de detección sísmica antes de julio de 2027.
- Revisión anual de la integridad del recinto de contención, con informe público cada 12 meses.
- Auditoría externa obligatoria cada 18 meses, a cargo de una entidad acreditada por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
La decisión final corresponde al Gobierno, con plazo máximo de 90 días
El informe del CSN es preceptivo pero no vinculante: el Gobierno debe decidir antes del 14 de octubre de 2026, según el artículo 12.3 de la Ley 25/1964 de Energía Nuclear. En los últimos cinco casos de prórroga, el Ejecutivo resolvió en un promedio de 68 días, con un rango entre 41 y 89 días. La prórroga de Almaraz se enmarca en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2021–2030, que prevé reducir la participación nuclear del 20,1 % al 7 % en la matriz eléctrica para 2030 —una meta que ahora requiere reajuste tras esta decisión.
Radiografía en cifras
- 3 años: duración de la prórroga aprobada, la más larga desde la de Vandellós II en 2020.
- 12,4 TWh: producción anual de Almaraz en 2025, suficiente para abastecer a 2,3 millones de hogares.
- 4 votos a favor y 1 abstención: composición del voto del Pleno del CSN el 16/07/2026.
- 29 documentos técnicos: base del informe que sustentó la decisión del CSN.
- 7 desviaciones menores: hallazgos detectados en auditorías previas, todas corregidas antes del 15/06/2026.
- 90 días: plazo máximo legal para que el Gobierno emita su resolución final.
El marco normativo aplicable incluye la Ley 25/1964, el Real Decreto 1836/1999 y las directivas europeas 2014/87/EURATOM y 2013/59/EURATOM. La prórroga se produce en un contexto de déficit de 1.200 MW en la reserva de capacidad de generación para 2028, según el informe del Operador del Mercado Ibérico (OMIE) de abril de 2026. La central de Almaraz, con una potencia neta de 1.087 MW, cubriría el 89 % de ese déficit.
