España y Brasil han reforzado su alianza para impulsar una tributación mínima del 2 % anual sobre la riqueza de los individuos con patrimonios extremos. La iniciativa busca cerrar brechas fiscales, financiar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y fortalecer la equidad global. La reunión ministerial en Barcelona marca un paso concreto tras la Plataforma de Acción de Sevilla.
¿Qué es la Plataforma de Acción de Sevilla (SPA)?
La SPA nació en la Cuarta Conferencia Internacional de Financiación al Desarrollo, celebrada en Sevilla. No es un tratado vinculante, sino una herramienta de coordinación multilateral. Su objetivo es alinear políticas fiscales nacionales para gravar a los individuos de muy altos patrimonios.
La SPA como puente entre soberanía fiscal y cooperación global
Cada país mantiene su autonomía tributaria. Pero la SPA facilita el intercambio de buenas prácticas, estándares comunes de transparencia y mecanismos de intercambio automático de información. Esto reduce la evasión fiscal transfronteriza, un problema que cuesta a los países en desarrollo más de 427.000 millones de dólares al año, según la ONU.
¿Por qué un impuesto del 2 % sobre la riqueza?
La propuesta de Gabriel Zucman no es arbitraria. Se basa en análisis empíricos de 27 economías avanzadas. Un gravamen del 2 % sobre patrimonios superiores a 100 millones de euros capturaría el 92 % de la riqueza concentrada en el 0,01 % más rico.
El impacto económico realista
No se trata de una medida punitiva. Es un instrumento de estabilidad fiscal. En países con alta desigualdad, como Brasil, una tributación efectiva sobre la riqueza reduce la dependencia de impuestos indirectos, que gravan desproporcionadamente a los ingresos bajos y medios.
¿Cómo se aplica legalmente en España y Brasil?
España carece actualmente de un impuesto sobre el patrimonio generalizado. Solo aplica un gravamen autonómico, con exenciones y topes que limitan su recaudación. Brasil tampoco tiene un impuesto federal sobre la riqueza, aunque sí un Impuesto sobre Grandes Fortunas en discusión en el Congreso desde 2024.
El marco legal como obstáculo y oportunidad
Ambos países usan la SPA para presionar reformas domésticas. En España, la propuesta se alinea con el compromiso del Gobierno de fortalecer la justicia fiscal. En Brasil, busca superar la resistencia del bloque ruralista en el Senado. La legalidad no es un muro: es un terreno de negociación técnica y política.
¿Qué implica esto para la gobernanza global?
La alianza España-Brasil rompe el monopolio tradicional de los países del G7 en la agenda fiscal internacional. Introduce una perspectiva del Sur Global: más justicia, menos unilateralidad, mayor énfasis en la capacidad de recaudación soberana.
Datos Clave
- La riqueza del 1 % más rico creció un 38 % entre 2020 y 2023, según el informe World Inequality Report 2024.
- Un impuesto del 2 % sobre patrimonios superiores a 100 millones de euros recaudaría, estimativamente, 240.000 millones de dólares anuales a nivel global.
- La Plataforma de Acción de Sevilla ya cuenta con el apoyo técnico de 12 países, entre ellos Sudáfrica, Chile y Senegal.
- Gabriel Zucman lidera el equipo que diseñó el modelo de tributación mínima global sobre la riqueza, validado por el FMI en 2025.
La iniciativa trasciende lo fiscal. Es una apuesta por una gobernanza económica tridimensional: económica (recaudación progresiva), legal (cooperación sin ceder soberanía) y ética (responsabilidad intergeneracional). No busca castigar el éxito. Busca garantizar que el sistema funcione para todos.
