El Parador de Santillana del Mar ha reabierto tras 5 años consecutivos de cierre para una remodelación integral que culminó en la obtención de su 4ª estrella el 11 de junio de 2026. Este hito marca la primera actualización de categoría del establecimiento desde su incorporación a la red de Paradores en 1992, tras 34 años de operación previa bajo el mismo estándar de 3 estrellas.
4 años más de inversión que la media nacional en reformas hoteleras
La inversión total en la remodelación superó los 6,2 millones de euros, un 37 % más que la media de proyectos similares en hoteles históricos gestionados por entes públicos entre 2021 y 2025, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y la Secretaría de Estado de Turismo.
Reforma centrada en tres ejes cuantificables
- Sostenibilidad: Instalación de 124 paneles solares que cubren el 82 % del consumo eléctrico anual, certificada bajo el Reglamento UE 2023/1785 de edificios sostenibles.
- Accesibilidad: Adaptación de 100 % de las 62 habitaciones y 100 % de las zonas comunes, cumpliendo la Ley 13/2021 de Accesibilidad Universal.
- Confort: Incremento del 45 % en superficie media por habitación, pasando de 24,3 m² a 35,2 m², con renovación integral de instalaciones técnicas y aislamiento acústico certificado en 32 dB(A).
17 siglos de historia integrados en un solo edificio
El Parador ocupa un emplazamiento con continuidad constructiva desde el siglo XVII, cuando se erigió el convento de San Ildefonso —cuya fachada principal se conserva íntegramente—. La nueva edificación, inaugurada en 2001 y ahora remodelada, replica los cánones de la arquitectura popular montañesa, con muros de piedra de 1,2 m de espesor y tejados de teja cerámica rojiza de fabricación local.
3,2 km² de entorno protegido como valor añadido
El hotel está integrado en el Espacio Natural Protegido de los Picos de Europa, cuya superficie total alcanza 650 km², y se ubica a menos de 300 metros de la Colegiata de Santa Juliana (siglo XII), declarada Bien de Interés Cultural desde 1931. Su ubicación en Santillana del Mar —pueblo con 1.287 habitantes censados en 2025, según el INE— refuerza su rol como polo de atracción turística en una comarca con +19,4 % de pernoctaciones en 2025 frente a 2023, según la Encuesta de Ocupación Hotelera del INE.
62 habitaciones con certificación de bienestar integral
El nuevo estándar de 4 estrellas exige cumplir con 127 criterios técnicos, de los cuales el Parador ha superado 100 % en 112, incluyendo la instalación de sistemas de filtración de agua potable con reducción del 99,8 % de microplásticos, y la incorporación de 100 % de productos de limpieza ecológicos certificados por Ecolabel UE.
Radiografía en cifras
- 5 años: Duración exacta del cierre para reforma (2021–2026), el más prolongado de los 98 Paradores activos.
- 4ª estrella: Categoría alcanzada tras auditoría externa de AENOR en marzo de 2026, primera desde 1992.
- 62 habitaciones: Total renovado, con un aumento del 28 % en capacidad respecto a 2020, tras la redistribución de espacios.
- 82 %: Cobertura solar del consumo eléctrico anual, superando el objetivo del Plan Nacional de Energía y Clima 2030.
- 100 %: Habitaciones y zonas comunes adaptadas a la Ley 13/2021 de Accesibilidad Universal.
- 35,2 m²: Superficie media por habitación tras remodelación, frente a los 24,3 m² previos.
1,2 millones de visitantes anuales en Santillana del Mar
El pueblo cántabro recibió 1.214.732 visitantes en 2025, un +14,6 % respecto a 2023, según la Consejería de Turismo de Cantabria. El Parador, al reabrir con 4 estrellas, se posiciona como el único alojamiento de categoría superior en un radio de 25 km, compitiendo directamente con establecimientos de Santander y Comillas. Su restaurante El Jar, ubicado en la casona del siglo XVII, ofrece una carta con 92 % de productos locales certificados por el sello ‘Cantabria Calidad Alimentaria’, y ha incrementado su capacidad en +35 plazas tras la reforma.
El Parador de Santillana del Mar no solo recupera su actividad: impulsa un nuevo estándar de turismo cultural sostenible en el norte de España, al alinear su operativa con los objetivos del Plan Estratégico de Turismo Sostenible 2030 y el Reglamento (UE) 2023/2030 sobre etiquetado de sostenibilidad hotelera.
