La reciente decisión de la Fiscalía de Sevilla de archivar la investigación relacionada con la denuncia presentada por la Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama (Amama) ha generado un amplio debate en la comunidad andaluza. Esta denuncia se centraba en la supuesta desaparición temporal de pruebas diagnósticas, incluyendo mamografías, que se produjo el 22 de octubre de 2025. Este incidente se dio a conocer en un contexto de crisis en el cribado de cáncer de mama, donde se reportaron fallos que afectaron a más de 2.300 mujeres, según la Junta de Andalucía.
La denuncia de Amama, respaldada por la Asociación del Defensor del Paciente, alegaba que se habían borrado informes de mamografías y otras pruebas diagnósticas del portal de acceso público. La asociación argumentó que estos informes eran cruciales para sustentar una demanda contra la Junta por los fallos en el cribado. Sin embargo, la Fiscalía, tras realizar una exhaustiva investigación, determinó que no existían indicios de delitos relacionados con el descubrimiento y revelación de secretos o daños informáticos.
### Investigación de la Fiscalía
La Fiscalía llevó a cabo una investigación detallada, utilizando la unidad de policía judicial para examinar todos los sistemas de almacenamiento y acceso público de las pruebas diagnósticas. Entre los sistemas analizados se encontraban Diraya, el programa de diagnóstico por imagen (PDI), el sistema PACS y Clicksalud. El objetivo era determinar si la caída o fallo del sistema informático del Servicio Andaluz de Salud (SAS) había afectado la integridad, disponibilidad o autenticidad de los datos clínicos almacenados.
Los resultados de la investigación indicaron que la desaparición temporal de las pruebas diagnósticas se debió a un error informático, el cual tuvo un impacto operativo, pero no afectó la integridad ni la autenticidad de los registros clínicos. La Junta de Andalucía había sostenido desde el principio que el problema se originó por fallos informáticos y, tras la investigación, la Fiscalía corroboró esta versión. Se concluyó que, aunque las pruebas no estaban accesibles durante un tiempo, nunca llegaron a desaparecer y estaban protegidas.
El decreto de la Fiscalía fue contundente al afirmar que los datos clínicos en las historias médicas eran íntegros y auténticos, y que no había evidencia técnica o documental que respaldara la existencia de un borrado intencionado o manipulación de los informes. Esta conclusión ha llevado al archivo del caso promovido por Amama, lo que ha suscitado reacciones diversas en la comunidad.
### Reacciones y Futuro de la Asociación Amama
La decisión de la Fiscalía ha generado una mezcla de reacciones. Por un lado, la Junta de Andalucía ha visto en este archivo una validación de su gestión y de los sistemas de salud. Por otro lado, Amama ha expresado su descontento y ha dejado abierta la posibilidad de recurrir la decisión. La asociación ha manifestado que la cifra de mujeres afectadas por los fallos en el cribado podría ser superior a las 4.000, en contraste con las 2.317 que la Junta ha reconocido. Esta discrepancia ha llevado a la Consejería de Sanidad a solicitar a Amama que aporte toda la documentación que respalde sus afirmaciones.
Amama ha declinado hasta el momento proporcionar los datos solicitados, lo que ha generado tensiones adicionales entre la asociación y la Junta. La situación se complica aún más, ya que la asociación tiene otro frente abierto con la Junta, relacionado con las denuncias públicas sobre el número de personas afectadas por los fallos en el cribado.
La crisis por el cribado de cáncer de mama en Andalucía ha puesto de relieve la importancia de la transparencia y la confianza en los sistemas de salud. La gestión de la información y la protección de los datos clínicos son aspectos fundamentales que deben ser abordados para evitar situaciones similares en el futuro. La comunidad espera que se tomen medidas para mejorar la comunicación y la gestión de datos en el ámbito de la salud, garantizando así la protección de los pacientes y la integridad de los procesos diagnósticos.
La situación actual plantea interrogantes sobre cómo se gestionan los datos clínicos y la importancia de contar con sistemas robustos que eviten errores que puedan poner en riesgo la salud de los pacientes. La confianza en el sistema de salud es crucial, y es responsabilidad de las autoridades garantizar que se mantenga y se fortalezca en el futuro. La crisis del cribado de cáncer de mama en Andalucía es un recordatorio de que la salud pública debe ser una prioridad y que la transparencia es esencial para mantener la confianza de la ciudadanía en sus instituciones.
