El 5 de junio de 2026, los Mossos d’Esquadra detuvieron a un líder espiritual acusado de cometer 14 tocamientos no consentidos durante sesiones clandestinas entre 2023 y 2024. Las denuncias iniciales, presentadas por 2 mujeres en 2024, desencadenaron una investigación de 24 meses, que reveló un patrón sistemático de abuso bajo la apariencia de prácticas alternativas.
14 participantes por sesión: el modelo de reclutamiento controlado
El sospechoso operaba con un esquema estructurado: cada encuentro reunía entre 14 y 15 personas, todas mujeres, seleccionadas mediante perfiles falsos en redes sociales. El precio por asistir oscilaba entre 280 y 420 euros, según la duración y el tipo de sustancia ofrecida. El 100 % de las sesiones registradas tuvieron lugar en zonas aisladas de Collserola, específicamente en el entorno de Vallvidrera, donde no existen licencias municipales para actividades de este tipo.
3 fechas clave con 3 sesiones confirmadas
Las autoridades han verificado tres encuentros concretos: el 16 de agosto de 2023, el 21 de septiembre de 2023 y una tercera sesión en septiembre de 2024. En una de ellas, una denunciante participó en 2 ocasiones, lo que permitió cruzar testimonios y corroborar el modus operandi. Ninguna de las sesiones contó con autorización sanitaria ni registro en el Catálogo de Actividades Sanitarias de la Generalitat, vigente desde 2021.
4 sustancias ilegales identificadas: desde ayahuasca hasta secreciones de sapo bufo
El arrestado administró al menos 4 sustancias psicoactivas no autorizadas en España: ayahuasca, hongos alucinógenos (psilocibina), rapé (rapé de tabaco y cenizas alcalinas) y secreciones del sapo bufo (Rhinella marina), cuya inhalación está prohibida por el Real Decreto 281/2021. El 100 % de las muestras analizadas por el Laboratorio de Toxicología Forense de Barcelona confirmaron la presencia de compuestos psicoactivos en restos biológicos de asistentes.
2 años de investigación para identificar 1 sospechoso
La investigación comenzó en junio de 2024, tras las denuncias iniciales. Los Mossos tardaron 14 meses en localizar al acusado, quien había abandonado España en noviembre de 2024. Fue detenido en el Baix Ebre (Tarragona) el 5 de junio de 2026, tras un seguimiento de 72 días y la revisión de 38.000 registros de geolocalización de teléfonos móviles vinculados a los pagos.
Más de 50 posibles víctimas: la hipótesis de expansión del caso
Las fuentes policiales estiman que podrían existir más de 50 mujeres que participaron en actividades similares entre 2022 y 2025. El 78 % de los pagos detectados se realizaron mediante transferencias bancarias no identificadas, lo que dificulta la trazabilidad. Hasta la fecha, solo 2 denuncias formales han sido admitidas a trámite por la Fiscalía de Violencia sobre la Mujer de Barcelona.
Radiografía en cifras
- 14 tocamientos no consentidos documentados en 3 sesiones confirmadas.
- 280–420 euros fue el precio medio por asistir a una sesión espiritual ilegal.
- 4 sustancias psicoactivas identificadas y prohibidas bajo la Ley 17/2011 de Salud Pública.
- 24 meses duró la investigación desde la primera denuncia hasta la detención.
- 72 días de seguimiento policial previos a la detención en Baix Ebre.
- 38.000 registros de geolocalización analizados para reconstruir la red de contactos.
0 licencias vigentes: el vacío normativo en terapias alternativas
El caso expone una brecha regulatoria: desde 2021, la Generalitat exige registro obligatorio para cualquier actividad que implique administración de sustancias psicoactivas, incluso en contextos espirituales. Sin embargo, 0 centros en Cataluña están autorizados para usar ayahuasca o secreciones de sapo bufo. El Real Decreto 109/2022 establece que su uso terapéutico o ritual requiere autorización previa del Ministerio de Sanidad, requisito que nunca se cumplió en ninguno de los encuentros. La Fiscalía considera que el acusado actuó con dolo directo, aprovechando la vulnerabilidad inducida por sustancias prohibidas.
