180.000 muertes en los últimos veinte años en Europa están directamente vinculadas a la pobreza energética, según el informe del Instituto de Investigación Urbana de Barcelona (Idra) publicado en julio de 2026. Este dato supera en un 37 % el número de fallecimientos atribuidos exclusivamente a olas de calor sin considerar factores socioeconómicos. En Catalunya, solo en lo que va de 2026, ya se han registrado 218 muertes asociadas a altas temperaturas, con un récord histórico de 40,9 °C en Barcelona el 8 de julio de 2026.
180.000 muertes superan el total de víctimas de 5 olas de calor mortales en la UE
El informe de Idra cruza datos de mortalidad con indicadores de renta, acceso a tecnologías de refrigeración y calidad del parque residencial. Entre 2004 y 2024, las muertes atribuibles a la incapacidad de hacer frente al calor por carencia económica representan el 68 % del total de fallecimientos por estrés térmico en Europa, frente al 32 % vinculado exclusivamente a la intensidad climática.
Perfil de riesgo: mujeres mayores, solas y con patologías crónicas
El 73 % de las muertes asociadas a pobreza energética corresponde a mujeres mayores de 75 años. El 89 % vivía sola en viviendas de alquiler o propiedad sin reforma térmica. El 61 % padecía al menos dos patologías crónicas previas, como hipertensión o insuficiencia cardíaca. El 94 % residía en barrios con índice de pobreza superior al 28,4 %, frente al 12,1 % de media nacional en 2025.
Solo el 14 % de los hogares de renta baja en Barcelona tiene aislamiento térmico adecuado
En la provincia de Barcelona, tan solo 1 de cada 10 viviendas en el decil inferior de renta dispone de aislamiento térmico conforme a la normativa UNE-EN ISO 6946:2023. En contraste, el 76 % de los hogares del decil superior cumple con los estándares de eficiencia energética. La brecha se agrava en edificios construidos antes de 1980: el 91 % carece de certificación energética, y el 42 % no ha recibido ninguna actuación de mejora desde 2015.
Acceso desigual a tecnologías de refrigeración
El 38 % de los hogares de renta baja en Catalunya dispone de aire acondicionado, frente al 92 % en el tramo superior. Sin embargo, solo el 22 % de los primeros lo utiliza de forma regular durante olas de calor, por coste operativo: el gasto medio mensual en electricidad para refrigeración supera los 142 € en verano, el 41 % del ingreso mensual medio de estos hogares (347 €). En el tramo alto, ese gasto representa el 3,2 % del ingreso.
40,9 °C en Barcelona supera en 2,3 °C el récord anterior de 2003
La temperatura máxima registrada el 8 de julio de 2026 en Barcelona (40,9 °C) supera en 2,3 °C el anterior récord de 38,6 °C registrado el 13 de agosto de 2003. En los últimos 23 años, la frecuencia de días con máximas ≥ 35 °C ha aumentado un 147 % en la ciudad: de 4,2 días/año (2001–2005) a 10,4 días/año (2021–2025). La ola actual es la cuarta de intensidad extrema en lo que va de 2026, frente a un promedio histórico de 1,8 olas/año entre 2010 y 2019.
Radiografía en cifras
- 180.000 muertes en Europa entre 2004 y 2024 vinculadas a pobreza energética, según Idra (2026).
- 218 fallecimientos en Catalunya en lo que va de 2026 por estrés térmico, +32 % respecto a 2025.
- 14 % de los hogares de renta baja en Barcelona cumplen con el aislamiento térmico mínimo exigido por el CTE DB-HE 2023.
- 38 % de los hogares de renta baja en Catalunya poseen aire acondicionado, frente al 92 % del tramo alto.
- 40,9 °C fue la temperatura máxima registrada en Barcelona el 8 de julio de 2026, récord histórico.
- 147 % de aumento en la frecuencia de días ≥ 35 °C en Barcelona entre 2001–2005 y 2021–2025.
El marco normativo actual incluye la Directiva Europea 2023/1226 sobre pobreza energética, que obliga a los Estados miembros a identificar y proteger a los consumidores vulnerables antes de 2027. En España, el Real Decreto-Ley 14/2022 establece un bono social térmico, pero su cobertura alcanza solo al 29 % de los hogares en riesgo, según la Memoria Anual de la CNMC 2025. La Ley Catalana 10/2023 de Justicia Climática exige planes locales de adaptación térmica, pero solo el 34 % de los 947 municipios catalanes los han aprobado hasta junio de 2026.
