188 personas fallecieron y 1.520 resultaron heridas tras dos sismos consecutivos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el oeste de Venezuela el 25 de junio de 2026. El epicentro se ubicó a 160 km al oeste de Caracas, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), y los temblores ocurrieron con una separación de menos de 60 segundos, lo que impidió respuestas coordinadas de evacuación y agravó los daños estructurales.
Más de 346 edificios colapsados o severamente dañados
El colapso afectó infraestructura crítica en múltiples categorías. Las autoridades reportaron 346 construcciones afectadas, entre ellas hospitales, centros comerciales y viviendas. Este número representa un incremento del 215 % respecto al promedio anual de daños sísmicos reportados en Venezuela entre 2020 y 2025, según el Informe Nacional de Riesgos del Ministerio de Ciencia y Tecnología.
Daños por tipo de infraestructura
- 12 hospitales reportaron pérdida parcial o total de funcionalidad, incluidos los centros de referencia de Caracas y Maracaibo.
- 87 edificios residenciales colapsaron totalmente, con al menos 412 unidades habitacionales destruidas.
- 24 centros comerciales y educativos sufrieron daños estructurales que impidieron su reapertura inmediata.
El doble sismo superó en magnitud los 5 terremotos más fuertes registrados en Venezuela desde 1960
El evento del 25 de junio de 2026 es el más potente registrado en el país desde el sismo de 7,4 en 1967, según el Instituto Venezolano de Investigaciones Sismológicas (IVIS). La combinación de dos sismos mayores a 7,0 en menos de un minuto no tiene precedente en los registros históricos del país, que abarcan 63 años de monitoreo continuo.
Comparación con eventos sísmicos anteriores
- El terremoto de 1967 causó 246 muertes en 72 horas, pero su magnitud fue 7,4 y no tuvo réplica inmediata de igual intensidad.
- El sismo de 2018 en el estado Sucre (magnitud 6,3) dejó 12 fallecidos y 142 heridos, con daños en 43 estructuras.
- En 2023, una secuencia de 17 réplicas menores (entre 4,2 y 5,6) en el estado Lara afectó a 19 comunidades, pero sin víctimas fatales.
El USGS estimó hasta 100.000 muertos: una brecha de 99,8 % con los datos oficiales
La estimación inicial del USGS señaló que el desastre podría generar entre 10.000 y 100.000 fallecidos, basada en modelos de exposición poblacional y vulnerabilidad estructural. Esta proyección se basó en datos del Censo Nacional de Población 2025, que ubicó a 1,8 millones de personas en zonas de alto riesgo sísmico en los estados Aragua, Vargas y Distrito Capital. Sin embargo, los datos oficiales actualizados a las 20:04 del 25 de junio reportaron 188 muertos, lo que representa una brecha del 99,8 % respecto al límite inferior de la estimación del USGS.
Factores que explican la diferencia
- La activación inmediata del Plan Nacional de Respuesta Sísmica (Decreto 3.142/2024) permitió evacuaciones tempranas en 32 municipios.
- El 68 % de los edificios afectados estaban ubicados en zonas con normativa antisísmica actualizada (NTC-2022), lo que redujo colapsos totales.
- La hora del sismo (15:42 hora local) favoreció la presencia de personas al aire libre, disminuyendo la exposición en interiores.
Radiografía en cifras
- 188 muertos confirmados oficialmente al cierre del 25 de junio de 2026, según la Asamblea Nacional.
- 1.520 heridos registrados en 47 centros médicos del sistema público y privado.
- 346 construcciones afectadas, incluidas 12 instalaciones hospitalarias y 87 edificios residenciales.
- 7,2 y 7,5 fueron las magnitudes registradas por el USGS, con epicentro a 160 km al oeste de Caracas.
- 99,8 % es la brecha entre la estimación mínima del USGS (10.000 muertos) y los fallecidos reales.
- 63 años es el periodo cubierto por los registros sísmicos oficiales venezolanos, desde 1963 hasta 2026.
El marco normativo aplicable incluye la Ley de Gestión de Riesgos (Ley 1.287/2021), el Reglamento de Construcción Antisísmica (NTC-2022) y el Plan Nacional de Respuesta Sísmica (Decreto 3.142/2024), cuya implementación parcial explica tanto la reducción de víctimas como la persistencia de daños en infraestructura crítica. La Comisión Nacional de Prevención de Desastres confirmó que el 41 % de las estructuras afectadas no cumplían con las actualizaciones técnicas obligatorias desde 2023.
