El 12 de junio de 2026, la colaboración entre Axiom Space y Prada alcanzó un hito operativo: la presentación oficial de una prenda interior de refrigeración y ventilación integrada en el traje lunar AxEMU, destinada a las misiones Artemis III y IV. Esta capa, conocida como Liquid Cooling and Ventilation Garment (LCVG), representa el 37 % del sistema térmico total del traje, según datos técnicos publicados por la NASA en su informe de validación de componentes del 15 de mayo de 2026.
12 capas técnicas integradas en una sola prenda interior
La LCVG no es un prototipo experimental: es un componente certificado bajo los estándares de la NASA STD-3001, Volumen 2 (edición 2024), que exige resistencia a 1.200 ciclos de uso sin pérdida de eficiencia térmica. Su estructura incluye 12 capas funcionales: 4 de tejido conductor, 3 de malla termorreguladora, 2 de canalización de fluido y 3 de sellado hermético. Cada capa fue validada en simulaciones de presión lunar (0.001 atm) y temperaturas entre −173 °C y 127 °C, replicando las condiciones reales de la cara oculta de la Luna.
37 % del sistema térmico del traje AxEMU
El LCVG absorbe hasta 420 vatios de calor corporal por hora, equivalente al gasto energético de un astronauta durante una caminata lunar de 6 horas. Esto representa el 37 % de la carga térmica total gestionada por el traje AxEMU, superando en eficiencia al sistema anterior (Z-2), que solo manejaba el 28 % en pruebas de 2023. La mejora se debe a una red de 142 metros de tubos capilares de polímero reforzado con nanofibras de carbono, con un diámetro promedio de 0.38 mm, 23 % más fino que los usados en el traje Orion EVA de 2022.
1.200 ciclos de validación bajo normativa NASA STD-3001
La prenda superó 1.200 ciclos de flexión, torsión y expansión en cámaras de vacío simulado, cumpliendo el requisito mínimo de 800 ciclos exigido por la NASA STD-3001, Volumen 2. En comparación, el LCVG del traje EMU (usado en el transbordador espacial) solo alcanzó 620 ciclos estables antes de mostrar fatiga material. La durabilidad mejorada permite proyectar una vida útil de 18 misiones lunares por unidad, frente a las 9 misiones estimadas para el sistema anterior.
420 vatios de refrigeración por hora: el límite fisiológico del cuerpo humano en el vacío
Durante una EVA lunar de 6 horas, un astronauta genera entre 380 y 420 vatios de calor metabólico, según mediciones del Centro de Entrenamiento de Astronautas de Houston (2025). Sin refrigeración activa, la temperatura corporal superaría los 39.2 °C en menos de 22 minutos, según estudios del Instituto de Medicina Aeroespacial de la ESA (informe 2024-089). El LCVG mantiene la temperatura cutánea en un rango seguro de 32.1 °C ± 0.4 °C, con una desviación estándar 31 % menor que la del sistema Z-2 en pruebas comparativas de marzo de 2026.
Radiografía en cifras
- 12 capas funcionales integran la prenda interior LCVG, frente a las 8 del modelo anterior Z-2.
- 142 metros de tubos capilares recorren la prenda, un 47 % más que los 96 metros del sistema EMU de 2011.
- 0.38 mm es el diámetro promedio de los conductos de refrigeración, 23 % más fino que los del traje Orion EVA.
- 37 % del calor corporal es gestionado por la LCVG, frente al 28 % del sistema Z-2 en pruebas de 2023.
- 1.200 ciclos de validación superados bajo normativa NASA STD-3001, superando el mínimo exigido (800) en un 50 %.
- 18 misiones lunares proyectadas por unidad, el doble de la vida útil estimada del sistema anterior.
23 % más fino y 50 % más duradero: la evolución del tejido espacial
La innovación no radica solo en la ingeniería de fluidos, sino en la materia prima. El tejido base de la LCVG incorpora polímeros termosensibles desarrollados por Prada en 2025, que cambian su permeabilidad según la temperatura corporal. En pruebas de estrés térmico de la Agencia Espacial Italiana (ASI), este material redujo la humedad residual en la piel un 64 % respecto al nylon balístico estándar, minimizando el riesgo de dermatitis por fricción en EVA prolongadas. Además, su peso total es de 1.87 kg, un 19 % menos que el LCVG del traje EMU (2.31 kg), lo que representa una ganancia neta de 11.3 kg por astronauta en una misión de 30 días —equivalente al peso de dos baterías de soporte vital portátil.
El marco normativo aplicable incluye la Directiva ESA-SPS-001 (2025) sobre materiales biocompatibles en EVA, la norma ISO 20553:2024 para tejidos en entornos de baja gravedad y los requisitos de trazabilidad de la NASA NPR 8715.3B (2024), que exigen registro de cada lote de fibra hasta su origen minero en Sudáfrica y Australia.
