El Gobierno ha aprobado el 18 de junio de 2026 el proyecto definitivo del nuevo viaducto sobre el río Tremor en la A-6, en Torre del Bierzo (León), tras 18 meses de monitorización en tiempo real que detectó deterioro estructural irreversible en la obra original, inaugurada en 1992.
480 metros de nueva infraestructura paralela a la actual
El nuevo viaducto constará de dos estructuras independientes, una por calzada, con una longitud unitaria de 480 metros, lo que supone un incremento del 22 % respecto a la longitud efectiva de la estructura actual, que registra 393 metros de trazado útil. Cada nueva calzada se apoyará sobre ocho vanos, frente a los siete vanos del puente vigente, lo que mejora la distribución de cargas y reduce tensiones en los apoyos.
Pilas de hasta 85,5 metros: récord en la A-6
Las pilas dobles de diseño octogonal alcanzarán alturas entre 26,5 y 85,5 metros, superando en 12,3 metros la pila más alta del puente anterior (73,2 m), lo que responde a la necesidad de salvar un desnivel geotécnico del valle del río Tremor incrementado en 3,8 % desde 2015 por procesos de erosión fluvial.
Plataforma de 27 metros: 2,4 m más ancha que la actual
La nueva plataforma tendrá 27 metros de anchura, 2,4 metros más que la actual (24,6 m), lo que permite incorporar dos carriles adicionales y una berma de emergencia de 3,2 metros, frente a los 2,1 metros vigentes. Este aumento responde al crecimiento del tráfico pesado en la A-6, que ha subido un 17,6 % entre 2021 y 2025, según datos de la Dirección General de Tráfico.
85,5 metros de altura máxima: desafío técnico y normativo
La altura máxima de 85,5 metros obliga a cumplir con la Orden FOM/2722/2022, que exige estudios de estabilidad sísmica y aerodinámica para estructuras superiores a 80 metros. El proyecto incorpora sensores de vibración y deformación certificados según la norma UNE-EN 1991-1-4:2023, con capacidad de detección de desplazamientos inferiores a 0,15 mm, un estándar 37 % más exigente que el exigido en 2010.
Expropiaciones y plazos: 42 hectáreas y 14 meses de ejecución
El expediente de información pública, aprobado el 18 de junio de 2026, autoriza la expropiación de 42,3 hectáreas, 11,2 hectáreas más que las previstas en el anteproyecto de 2023. Las obras comenzarán en octubre de 2026, con un plazo de ejecución previsto de 14 meses, 3,2 meses menos que el calendario inicial, gracias a la prefabricación del 78 % de los elementos de hormigón pretensado.
Radiografía en cifras
- 480 metros de longitud por calzada: +22 % respecto al viaducto actual (393 m).
- 85,5 metros de altura máxima en pilas: supera en 12,3 m la pila más alta del puente anterior.
- 27 metros de anchura de plataforma: +2,4 m frente a los 24,6 m vigentes desde 1992.
- 17,6 % de aumento en tráfico pesado en la A-6 entre 2021 y 2025, según DGT.
- 14 meses de plazo de ejecución: 3,2 meses menos que el estimado en 2023.
- 78 % de elementos prefabricados: récord en obras de viaductos de la red de autovías estatales.
2,4 metros más de anchura: puerta a la ampliación futura
La plataforma de 27 metros incluye espacio reservado para una futura tercera calzada, lo que permitiría elevar la capacidad de la A-6 en un 44 %, al pasar de 42.500 vehículos/día (2025) a 61.200 vehículos/día, según proyecciones del Plan Estratégico de Infraestructuras 2026–2035. Esta previsión incorpora el impacto del Corredor Ferroviario Madrid–Lisboa, cuya puesta en servicio está prevista para 2031, y que incrementará el tráfico rodado asociado en un 9,3 % estimado.
El proyecto se enmarca en el Real Decreto 1076/2022, que establece plazos máximos de renovación para infraestructuras con más de 30 años de antigüedad, y en la Ley 11/2023 de Resiliencia de Infraestructuras Críticas, que exige certificación de resistencia a eventos climáticos extremos con periodicidad quinquenal. El viaducto actual, con 34 años de servicio, superó en 2025 el umbral de inspección prioritaria establecido en dicha norma.
