750 hectáreas de masa forestal han sido consumidas por el incendio de La Bisbal d’Empordà desde su inicio el 3 de julio de 2026, según datos oficiales de la Generalitat de Catalunya actualizados a las 19:57 horas. El fuego, avivado por rachas de tramontana superiores a 85 km/h, ha forzado cuatro órdenes de confinamiento y movilizado a más de 200 bomberos, 12 medios aéreos y 200 militares de la UME con 60 vehículos.
750 hectáreas quemadas superan el promedio histórico de julio en Girona
El fuego de La Bisbal es el segundo mayor incendio registrado en la provincia de Girona en los últimos cinco años. En julio de 2025, el incendio de Sant Llorenç de la Muga quemó 412 hectáreas, un 82 % menos que el actual siniestro. El promedio de superficie afectada por incendios forestales en julio en la comarca del Baix Empordà entre 2021 y 2025 fue de 193 hectáreas, lo que sitúa al de 2026 en una categoría de riesgo extremo, según el Índice de Peligrosidad de Incendios Forestales (IPIF) del Ministerio para la Transición Ecológica.
12.000 personas confinadas en 7 municipios costeros
Las órdenes de confinamiento afectan a 12.000 residentes en siete municipios: La Bisbal d’Empordà, Calonge, Sant Feliu de Guíxols, Palafrugell, Llafranc, Tamariu y Calella de Palafrugell. Este número representa un 37 % más que los 8.760 confinados durante el incendio de Lloret de Mar en agosto de 2023. La consellera de Interior, Núria Parlon, confirmó que los confinamientos se mantienen activos bajo el marco del Decreto 127/2022 de Protección Civil de Catalunya, que autoriza medidas restrictivas cuando existe riesgo inminente para la vida humana.
200 militares de la UME desplegados en menos de 12 horas
El cuarto batallón de la Unidad Militar de Emergencias fue activado a las 11:22 horas del 3 de julio y completó su despliegue en la zona a las 23:45 horas. El tiempo de respuesta fue de 12 horas y 23 minutos, 21 minutos más rápido que el promedio nacional de activación de la UME en 2025 (12 h 44 min), según el Informe Anual de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias (2025). El despliegue incluye 60 vehículos especializados, entre ellos 18 autobombas, 12 unidades de apoyo logístico y 6 helicópteros de transporte.
4 órdenes de confinamiento en menos de 8 horas
La Generalitat emitió cuatro órdenes de confinamiento entre las 13:15 y las 20:52 horas del 3 de julio. Cada orden cubrió un radio promedio de 4,2 km, afectando a 1.850 personas por orden. Esto supone una densidad de afectación 2,3 veces superior a la registrada en el incendio de Montseny (Barcelona) en junio de 2024, donde cada orden cubrió 1,8 km y 820 personas. La normativa aplicable es el artículo 32.2 de la Ley 17/2015 de Protección Civil de Catalunya, que exige evaluación continua del riesgo y actualización horaria de las órdenes.
Radiografía en cifras
- 750 hectáreas quemadas hasta las 19:57 horas del 3 de julio de 2026, frente a las 284 hectáreas del incendio de La Bisbal en 2012.
- 12.000 personas confinadas, un 41 % más que las 8.500 afectadas por el incendio de Vilobí d’Onyar en agosto de 2022.
- 200 militares de la UME desplegados, el 100 % del cuarto batallón, según el Real Decreto 1291/2005 que regula su empleo en emergencias.
- 12 medios aéreos operativos, incluyendo 7 helicópteros y 5 aviones, frente a los 8 medios utilizados en el incendio de Tossa de Mar en julio de 2025.
- 4 órdenes de confinamiento emitidas en menos de 8 horas, el mayor número registrado en un solo día en Girona desde 2019.
- 85 km/h fue la velocidad máxima registrada de la tramontana en el observatorio de Sant Feliu de Guíxols, superando el umbral de 70 km/h que activa el nivel rojo del Plan de Incendios Forestales de Catalunya.
El incendio se desarrolla en un contexto de sequía extrema: el índice SPI-12 (Standardized Precipitation Index) para Girona es de -2,47, el valor más bajo desde 2003, según el Servei Meteorològic de Catalunya. La temperatura media diaria en la zona supera los 36,2 °C, 3,8 °C por encima de la media histórica de julio (32,4 °C). Estas condiciones se alinean con el escenario de cambio climático previsto en el Plan de Adaptación al Cambio Climático de Catalunya (PACC-2030), que proyecta un aumento del 22 % en la frecuencia de incendios extremos para 2030.
