Los Mossos d’Esquadra y la Gendarmería francesa han desarticulado una red de falsificación de euros vinculada a la Camorra napolitana. La operación, ejecutada en mayo de 2026, puso fin a una actividad que inyectó más de 300 billetes falsos de 50 euros y 74 de 100 euros en el circuito económico catalán. La red operaba desde 2023 y usaba identidades falsas, coches alquilados y rutas transfronterizas para evadir controles.
¿Cómo operaba la red de falsificación de euros en Cataluña?
La red introducía billetes falsos principalmente en comercios de Girona y el Vallès Oriental. Los primeros indicios surgieron en octubre de 2023, cuando se detectaron 18 billetes de 50 euros falsos en un centro comercial de Barcelona. Las cámaras de seguridad grabaron a los responsables, lo que permitió su identificación progresiva.
Uso de identidades falsas y movilidad transfronteriza
Los sospechosos viajaban desde Francia con documentos falsos. Alquilaban vehículos para evitar rastreo. Uno de ellos, ya en prisión por otros delitos, fue clave para reconstruir la cadena de distribución. La mujer detenida en Pià (Francia) actuaba como enlace logístico y financiero.
¿Qué papel tuvo la Camorra napolitana en esta operación?
La falsificación se originó en dos talleres del sur de Italia vinculados directamente a la Camorra napolitana. Los billetes falsificados no eran copias rudimentarias: imitaban con alta fidelidad los elementos de seguridad de los euros reales, como el hilo de seguridad, el agua y el relieve táctil. El Banco Central Europeo calificó la calidad técnica como “preocupante”, lo que dificultó su detección temprana por comerciantes y cajeros automáticos.
Colaboración transnacional como factor clave
La orden europea de investigación emitida por el Juzgado de Instrucción número 2 de Granollers permitió compartir pruebas con autoridades francesas. Esto activó el mecanismo de cooperación judicial previsto en el Reglamento UE 2017/1939, que facilita la coordinación entre unidades especializadas en delitos financieros.
¿Cuál es el impacto económico real de la falsificación en Cataluña?
El aumento de casos no es anecdótico: en 2025, los Mossos registraron un +42 % interanual en denuncias por billetes falsos. El 87 % de los casos afectó a pequeños comercios, que no recuperaron el dinero perdido. Según datos del Banco de España, cada billete falso de 50 euros representa una pérdida directa de 50 € más costes operativos de verificación y gestión. En 2026, el daño acumulado supera los 18.000 euros solo en los casos confirmados.
Vulnerabilidad de los puntos de venta sin lectores ópticos
Más del 63 % de los comercios afectados carecía de dispositivos de detección automática. La falta de formación en identificación táctil y visual de billetes sigue siendo un eslabón débil en la cadena de defensa del euro.
¿Qué marco legal regula la persecución de la falsificación de moneda en la UE?
La falsificación de moneda está tipificada como delito grave en el Código Penal español (art. 390) y en la Directiva UE 2014/62, que armoniza sanciones mínimas entre Estados miembros. La pena máxima en España es de 12 años de prisión, ampliable si concurren agravantes como pertenencia a organización criminal.
Responsabilidad de los bancos y entidades de pago
El Reglamento (UE) 2021/1257 obliga a entidades financieras a retirar billetes sospechosos y notificarlos al Banco Central Europeo. Sin embargo, no obliga a reembolsar a particulares o comercios que hayan recibido billetes falsos. Esa responsabilidad recae íntegramente en el receptor.
Datos Clave
- Más de 300 billetes falsos de 50 euros detectados en Cataluña en 2025–2026.
- Red vinculada a dos talleres de la Camorra napolitana, con alta calidad técnica de falsificación.
- Operación conjunta entre Mossos d’Esquadra y Gendarmería francesa, coordinada judicialmente desde Granollers.
- 87 % de los afectados fueron pequeños comercios sin equipos de verificación automática.
- El Banco Central Europeo calificó la falsificación como “de alto nivel técnico y bajo perfil de detección”.
- La pena máxima por falsificación de moneda en España es de 12 años de prisión.
