Perú enfrenta una segunda vuelta presidencial el 7 de junio de 2026 con altos niveles de incertidumbre institucional. Roberto Sánchez, ex ministro de Comercio Exterior y Turismo, obtuvo el 12,1% de los votos tras el recuento preliminar. Keiko Fujimori lidera con el 17%, asegurando su tercera participación en una segunda ronda. La inestabilidad política persiste tras la destitución y encarcelamiento de Pedro Castillo en 2022.
¿Quién es Roberto Sánchez y por qué su ascenso cambia el equilibrio político?
Roberto Sánchez, de 57 años, representa la continuidad del espacio izquierdista dejado vacío por Pedro Castillo. No es un líder carismático de base, sino un técnico con experiencia en política comercial y gestión pública. Su apoyo se concentró en el sur del país y zonas rurales, donde el descontento con la austeridad y la desigualdad es más profundo.
Su victoria sobre Rafael López Aliaga —con 31.000 votos de ventaja— no fue un triunfo ideológico, sino táctico. El voto progresista se reagrupó en la segunda mitad del escrutinio, evitando una fractura que hubiera beneficiado a la ultraderecha.
El perfil de Sánchez: experiencia técnica, no movilización masiva
- Fue ministro durante el gobierno de Castillo, pero no participó en su intento de disolución del Congreso.
- Su discurso evita el populismo y prioriza la regularización fiscal, la inversión en infraestructura rural y la reforma del sistema de renta.
- No cuenta con estructura partidaria consolidada, lo que lo hace dependiente de alianzas con movimientos regionales y sindicales.
¿Qué implica la tercera segunda vuelta de Keiko Fujimori para la estabilidad democrática?
Keiko Fujimori obtuvo el 17% con una estrategia de acercamiento a la extrema derecha. Su discurso recupera el legado de su padre, Alberto Fujimori, pero con un enfoque modernizado en seguridad y orden público. Su victoria en Lima —la región más poblada y con mayor índice de inseguridad— fue clave.
Sin embargo, su historial de derrotas en balotajes (2011 y 2016) y las acusaciones de corrupción pendientes en la justicia peruana generan dudas sobre su capacidad para gobernar con mayoría real.
El factor judicial: un marco legal en tensión
- El Tribunal Constitucional ha emitido sentencias recientes que limitan la inhabilitación de candidatos por condenas pendientes.
- La Fiscalía Anticorrupción mantiene investigaciones abiertas contra miembros de su entorno cercano.
- La regularización de partidos políticos está sujeta a nuevas normas de transparencia financiera desde enero de 2026.
¿Cómo afecta esta elección al crecimiento económico y a la inversión extranjera?
Perú es el tercer mayor exportador de cobre del mundo. Cualquier cambio en la política fiscal o ambiental impacta directamente en los flujos de inversión extranjera directa. Sánchez propone una reforma tributaria progresiva, mientras Fujimori defiende estabilidad regulatoria y reducción de trámites.
El mercado reaccionó con volatilidad tras los resultados preliminares. El sol peruano cayó un 0,8% frente al dólar. Los bonos soberanos a 10 años subieron 12 puntos base, reflejando mayor percepción de riesgo.
Datos Clave
- Sánchez superó a López Aliaga por apenas 0,2 puntos porcentuales (12,1% vs. 11,9%).
- Keiko Fujimori lidera con 17%, pero su ventaja sobre Sánchez es de 4,9 puntos —menos de la mitad del margen de error del escrutinio final.
- El 91,4% de las actas fueron escrutadas oficialmente; el resto está sujeto a revisión por el Jurado Nacional de Elecciones.
- La participación electoral fue del 82,3%, 3,7 puntos porcentuales por debajo de 2021.
- El sur andino aportó el 68% del voto a Sánchez; Lima aportó el 54% del voto a Fujimori.
¿Qué papel juega el contexto regional en esta elección peruana?
La ola conservadora en América Latina —con gobiernos en Brasil, Colombia y Argentina— ha ejercido presión ideológica sobre los actores peruanos. López Aliaga, apodado ‘Porky’, se alineó explícitamente con el discurso de Jair Bolsonaro y Javier Milei. Su derrota evita que Perú se sume formalmente a esa tendencia.
Sin embargo, Fujimori ha adoptado retórica y alianzas con sectores de la ultraderecha, lo que diluye la frontera entre conservadurismo tradicional y extremismo. Esto complica la cooperación regional en temas como migración, cambio climático y regulación digital.
El impacto en la política exterior
- Sánchez defiende una política comercial multilateral y la reactivación del Acuerdo del Pacífico.
- Fujimori prioriza acuerdos bilaterales con EE.UU. y la Unión Europea, con énfasis en seguridad y control migratorio.
- Ambos candidatos respaldan la participación en la Cumbre de las Américas 2027, pero con agendas divergentes en derechos humanos y justicia transicional.
