Los aeropuertos de Catalunya, gestionados por la Generalitat, han cerrado el ejercicio del año 2024 con pérdidas significativas, acumulando un déficit de 2,075 millones de euros, lo que representa un aumento del 1,2% en comparación con el año anterior. Este escenario financiero ha llevado a que, en la última década, las tres infraestructuras aéreas acumulen un total de 21 millones de euros en pérdidas. A pesar de recibir subvenciones sustanciales y de los esfuerzos realizados para mejorar su rentabilidad, la sociedad pública Aeroports de Catalunya no ha logrado alcanzar la sostenibilidad económica desde 2014.
La situación se complica aún más con la amortización anual de las instalaciones del aeropuerto de Lleida-Alguaire, que desde diciembre de 2022 no son subvencionables. Este coste de amortización alcanzó los 2,084 millones de euros en 2024, lo que ha contribuido a agravar el déficit. Aunque el importe neto de la cifra de negocio ha crecido un 20%, alcanzando los 795,086 euros, esta cantidad es insuficiente para cubrir los gastos operativos, que incluyen un gasto de personal de 1,49 millones de euros. La mayor parte de los ingresos provienen de las transferencias corrientes de la Generalitat, que se utilizan para cubrir los gastos generales, excluyendo las amortizaciones.
### Inversiones y Proyectos en Desarrollo
A pesar de las pérdidas, la Generalitat está implementando un cambio estratégico en la actividad de los aeropuertos, buscando diversificar más allá de la aviación comercial, que representa una parte mínima de sus operaciones. En el caso del aeropuerto de Lleida-Alguaire, se está desarrollando una plataforma industrial y tecnológica que se centrará en la formación, la innovación y el mantenimiento en el sector aeroespacial. Este aeropuerto ya alberga proyectos innovadores, como el primer vertipuerto integrado en un aeropuerto comercial y el proyecto aeroh2ub, que se enfoca en la generación de hidrógeno verde.
Además, se están llevando a cabo obras para la construcción de una residencia para la formación de pilotos, con una inversión de 3,1 millones de euros, y se prevé la instalación de un hangar y otros edificios de oficinas. En el aeropuerto de Andorra-La Seu, las inversiones han sido más modestas, con un total de 321,000 euros destinados principalmente a la urbanización del aparcamiento y la construcción de hangares.
La Generalitat también está trabajando en la modificación del plan especial del aeropuerto de Lleida, con la esperanza de que se apruebe en la primavera de 2026. Este plan tiene como objetivo desarrollar más suelo para actividades económicas e industriales, lo que podría ayudar a mejorar la situación financiera de los aeropuertos en el futuro. Actualmente, el aeropuerto de Lleida-Alguaire alberga seis proyectos tecnológicos europeos y cuenta con 22 empresas establecidas en sus instalaciones.
### Estrategias para la Sostenibilidad Económica
Ante el panorama de pérdidas acumuladas, la Generalitat ha enfatizado que el objetivo de Aeroports de Catalunya, como empresa pública, no es únicamente generar beneficios económicos, sino también asegurar que las infraestructuras aéreas funcionen de manera eficiente para los usuarios. La administración catalana ha argumentado que estas infraestructuras tienen un impacto significativo en la economía local, estimando que el aeropuerto de Alguaire genera un retorno económico de 30 millones de euros, según estudios realizados.
El déficit económico que enfrenta Aeroports de Catalunya se atribuye, en parte, a cuestiones contables relacionadas con la adscripción de los terrenos del aeropuerto de Alguaire, que son propiedad de la Generalitat. A pesar de las dificultades financieras, el Govern ha reafirmado su compromiso de continuar invirtiendo en los aeropuertos y helipuertos de Catalunya. Un ejemplo de esto es el proyecto dotado de 10 millones de euros para mejorar la infraestructura en todas las comarcas, lo que podría contribuir a equilibrar los resultados financieros en el futuro.
La Generalitat también ha establecido un convenio con el Gobierno de Andorra, que asume la mitad del déficit de explotación del aeródromo de Andorra-La Seu y se encarga de desarrollar rutas de aviación regional. Este enfoque colaborativo podría ser clave para mejorar la viabilidad financiera de los aeropuertos en la región, al tiempo que se fomenta el desarrollo de la aviación regional y de empresa.
En resumen, los aeropuertos de Catalunya enfrentan un panorama financiero complicado, pero la Generalitat está implementando estrategias para diversificar sus actividades y mejorar su sostenibilidad económica. A medida que se desarrollan nuevos proyectos y se realizan inversiones en infraestructura, existe la esperanza de que estos aeropuertos puedan superar sus desafíos financieros y contribuir de manera más efectiva a la economía local.
