120 pisos de alquiler social, 90 millones de euros comprometidos y un horizonte de ejecución hasta 2030: así se reactiva el proyecto Ona en Glòries, tras 19 años de parálisis administrativa y cambios de prioridad urbanística. El acuerdo entre el Ayuntamiento de Barcelona y el Consorci de la Zona Franca marca el primer avance tangible desde que se archivó la torre de 72 metros diseñada por Jean Nouvel en 2005.
120 viviendas sociales frente a 0 unidades construidas en los últimos 15 años
El edificio Ona, concebido originalmente como un bloque singular en la acera sur de la Avinguda Diagonal, ha sido completamente replanteado. En lugar de una torre emblemática, se construirán varios inmuebles integrados en el tejido urbano. El cambio de modelo responde a la prioridad municipal de vivienda asequible: 120 pisos estarán destinados exclusivamente al alquiler social, frente a las 0 unidades ejecutadas en el solar desde 2005.
Precedentes cuantificados: tres fases de abandono y reactivación
- Entre 2005 y 2010 se elaboraron maquetas y estudios técnicos, con un presupuesto inicial estimado en 42 millones de euros, sin financiación cerrada.
- De 2011 a 2019, el proyecto permaneció en estado de “reserva técnica”: el solar se mantuvo sin uso, aunque con reserva de suelo dotacional, lo que generó una pérdida de oportunidad de 1.800 m² anuales de suelo construible no aprovechado.
- Desde 2020, el Consistorio priorizó la reforma del Plan General Metropolitano (PGM), lo que retrasó la aprobación definitiva del uso del solar hasta el acuerdo del 12 de junio de 2026.
90 millones comprometidos frente a 4.000 millones de presupuesto municipal anual
El financiamiento proviene íntegramente de la empresa pública del Consorci de la Zona Franca, que aportará 90 millones de euros, cifra que representa el 2,25 % del presupuesto municipal anual de 4.000 millones. El Ayuntamiento de Barcelona, liderado por Jaume Collboni (PSC), no aportará fondos directos, pero asumirá la planificación urbanística, la redacción de las bases de uso y el control de los estándares de sostenibilidad y accesibilidad.
Desglose por fuentes de inversión y cronograma
- 65 millones procederán de fondos propios del Consorci, derivados de la gestión de suelo industrial en el área de Zona Franca (2023–2026).
- 25 millones se obtendrán mediante la reasignación de partidas del Programa de Inversión Urbana Sostenible (PIUS), aprobado en 2024 con dotación de 120 millones para toda Barcelona.
- El proyecto se dividirá en dos fases: redacción del proyecto técnico entre enero y diciembre de 2027, y licitación y ejecución entre noviembre de 2028 y diciembre de 2030.
2030 como fecha límite frente a 17 años de retraso acumulado
La meta final de 2030 no es arbitraria: coincide con el plazo máximo de vigencia del nuevo PGM aprobado en 2025, que establece que todos los suelos dotacionales con reserva de uso social deben ejecutarse antes de esa fecha. El retraso acumulado desde la primera propuesta en 2005 suma 17 años, lo que convierte a Glòries en uno de los casos más prolongados de inmovilidad urbanística en el ámbito metropolitano.
Radiografía en cifras
- 120 pisos de alquiler social serán construidos, el 100 % del total previsto para el solar Ona.
- 90 millones de euros es la inversión total comprometida, frente a los 42 millones estimados en 2005, lo que implica un incremento del 114 % en coste real ajustado a inflación.
- 0,8 hectáreas es la superficie total del solar, equivalente a 1,2 campos de fútbol, y se destinará el 65 % a vivienda y el 35 % a equipamientos y oficinas públicas.
- El proyecto generará 320 empleos directos durante la fase de construcción (2028–2030), según el estudio de impacto socioeconómico del Consorci.
- La densidad edificatoria final será de 2,1 m² construidos por m² de suelo, por debajo del límite máximo de 2,8 m²/m² permitido por el PGM 2025.
- El plazo de ejecución (2028–2030) se enmarca en el marco normativo del Decreto 127/2023 de Vivienda Social de la Generalitat, que exige que el 30 % de las nuevas promociones públicas sean de alquiler asequible.
2027 como año clave para la redacción del proyecto técnico
La fase de redacción del proyecto, prevista para 2027, es crítica: debe cumplir con la Ley 18/2023 de Cambio Climático y Resiliencia Urbana, que exige certificación energética A y uso de materiales con huella de carbono inferior a 350 kg CO₂e/m³. Además, el diseño deberá integrarse con el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) 2024–2030, que exige que el 70 % de los desplazamientos al nuevo complejo se realicen en modo activo o colectivo. El acuerdo también incorpora la obligación de reservar el 15 % de las plazas de aparcamiento para vehículos eléctricos, conforme al Real Decreto 235/2024.
