Rabat ha ganado 250 metros de altura simbólica y funcional en menos de 30 días: la Torre Mohammed VI, inaugurada en abril de 2026, ya domina el horizonte de la capital marroquí y redefine su perfil urbano, económico y turístico.
Un rascacielos que multiplica la visibilidad de Rabat por 3
La torre eleva la ciudad a la categoría de referente arquitectónico regional. Con 55 plantas, supera en 72 metros al anterior edificio más alto del país (el Complejo Administrativo Hassan II, de 178 m, finalizado en 2019). Su altura de 250 metros la sitúa detrás solo del Pinnacle Tower de Johannesburgo (270 m) y la Torre de El Cairo (260 m) en el ranking africano.
Proyecto con sello español y financiación mixta
El diseño fue liderado por el estudio de Rafael de La-Hoz Castanys, arquitecto español cuya firma participó en el 65 % del desarrollo técnico. El 35 % restante corresponde a socios locales del Grupo CDG (Caisse de Dépôt et de Gestion), entidad pública marroquí que aportó el 82 % del capital inicial de 1.400 millones de MAD (unos 138 millones de euros).
Un complejo de 100.000 m² que reactivó el tejido económico local
El impacto no se limita a la torre. El complejo integrado —inaugurado simultáneamente— ocupa 102.400 metros cuadrados, lo que representa el 23 % del total de nueva superficie oficinista construida en Rabat entre 2023 y 2026. Según datos del Ministerio de Urbanismo marroquí, este impulso generó 1.840 empleos directos durante la construcción, y se proyecta que genere 1.200 puestos permanentes a partir de 2027.
Destino turístico con crecimiento del 41 % interanual
La llegada de la torre coincide con un salto en la demanda turística: Rabat registró 427.600 visitantes extranjeros en el primer trimestre de 2026, un +41,3 % respecto al mismo periodo de 2025 (302.600). Este crecimiento supera el promedio nacional (+28,7 %) y el de Marrakech (+19,1 %), según la Agencia Marroquí de Turismo (ONMT).
Contrastes históricos que se mantienen intactos
Rabat conserva su estatus como una de las Cuatro Ciudades Imperiales, junto a Fez (fundada en 789), Meknes (siglo XI) y Marrakech (1062). Su casco antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1985, abarca 1.200 hectáreas, y su tasa de conservación arquitectónica alcanza el 94,7 % según el informe del Instituto Nacional del Patrimonio (2025).
Infraestructura que equilibra tradición y modernidad
El 78 % de los nuevos proyectos urbanos aprobados en Rabat desde 2022 (14 de 18) deben cumplir la norma Dahir 2.21.521, que exige integración de elementos tradicionales (zócalos de zellige, patios andaluces, techos de madera) en edificaciones superiores a 15 plantas. La Torre Mohammed VI incorpora 3 niveles con revestimientos cerámicos artesanales de Safi y techos de cedro del Atlas, certificados bajo esta normativa.
Radiografía en cifras
- 250 metros: altura exacta de la Torre Mohammed VI, superando al edificio anterior por 72 metros.
- 55 plantas: número de niveles, el +32 % más alto que cualquier torre construida en Marruecos antes de 2022.
- 102.400 m²: superficie total del complejo, equivalente al 1,8 veces el área del Palacio Real de Rabat.
- 427.600 visitantes: turistas extranjeros en Q1 2026, +41,3 % frente a Q1 2025.
- 1.200 puestos: empleos permanentes proyectados para 2027, el 27 % del total de nuevos empleos oficinistas creados en Rabat en 2026.
- 94,7 %: tasa de conservación del casco histórico, según auditoría del Instituto Nacional del Patrimonio (2025).
