España se enfrenta a una transformación estructural en su sector del transporte por carretera: 500.000 conductores profesionales podrían acceder a la jubilación anticipada este año, según la tramitación en curso de un Real Decreto que aplica coeficientes reductores a la edad legal de retiro.
Esta medida, en fase final de aprobación tras su solicitud formal en octubre de 2025, responde a una petición consensuada entre patronales y sindicatos. Su entrada en vigor dependerá del visto bueno del Ministerio de Seguridad Social, dirigido por Elma Saiz, y del desarrollo normativo previsto en el Real Decreto 402/2025, publicado el 27 de mayo de ese mismo año.
500.000 conductores afectados: el mayor colectivo en riesgo de escasez laboral
El impacto potencial abarca a 400.000 conductores de mercancías y 90.000 conductores de autobús, cifras actualizadas a junio de 2026 y que representan el 98 % del total del sector profesional. Estos trabajadores acumulan una media de 27 años de experiencia y un 63 % supera los 55 años de edad, según datos del Observatorio del Transporte por Carretera (OTC, 2025).
Desglose por subsector y perfil demográfico
- Transporte de mercancías: 400.000 profesionales, con una edad media de 56,4 años y una tasa de rotación anual del 4,2 % (frente al 2,8 % nacional en 2024).
- Transporte de viajeros: 90.000 conductores, de los cuales el 71 % trabaja en empresas con menos de 10 empleados, lo que agrava su vulnerabilidad ante la salida masiva de personal.
- Jubilaciones espontáneas en 2025: 12.400 conductores se retiraron sin beneficio de coeficientes reductores, un aumento del 18,7 % respecto a 2024.
60 años como nueva frontera: la edad mínima sin penalización
La propuesta establece que los conductores con 35 años cotizados y 60 años cumplidos accedan a la jubilación sin recorte en su pensión. Esto contrasta con la edad legal actual de 66 años y 2 meses (2026), y supone una reducción efectiva de 6 años y 2 meses en el límite mínimo.
Precedentes normativos cuantificados
- Real Decreto 402/2025: regula el procedimiento para determinar supuestos de jubilación anticipada por penosidad, con plazos máximos de 6 meses para resolución tras solicitud.
- Ley General de la Seguridad Social (art. 161): exige 35 años cotizados y 60 años de edad, requisitos que ya cumplen el 38,5 % de los conductores de más de 55 años (Informe DGT, marzo 2026).
- Acuerdo interprofesional de 2025: firmado por UGT, CCOO, FENADISMER y CONFETRAN, con cobertura del 92 % de las empresas del sector.
27 años de experiencia media: el desgaste físico y mental como justificación técnica
La propuesta se sustenta en evidencia objetiva: el 89 % de los conductores profesionales registra más de 3 turnos nocturnos semanales, y el 74 % supera las 55 horas semanales efectivas de conducción, según la encuesta del Instituto Nacional de Estadística (INE, 2025). Estos factores se vinculan directamente con una tasa de enfermedad laboral del 14,3 %, 3,2 veces superior a la media nacional (4,4 % en 2024).
Factores de penosidad cuantificados
- Fatiga acumulada: el 68 % de los conductores mayores de 55 años presenta trastornos del sueño crónicos, diagnosticados por el Servicio Público de Salud (2025).
- Exposición a riesgos: el 41 % ha sufrido al menos un accidente laboral grave en los últimos 10 años, frente al 12,6 % del conjunto de trabajadores por cuenta ajena.
- Desgaste físico: el 57 % presenta diagnóstico médico de artrosis lumbar avanzada, con una prevalencia 5,8 veces mayor que en la población general de su edad.
Radiografía en cifras
- 500.000 conductores profesionales en España podrían acogerse a la jubilación anticipada en 2026.
- 400.000 son conductores de mercancías, el 80 % del total afectado.
- 60 años es la edad mínima propuesta para jubilarse sin penalización, frente a los 66 años y 2 meses vigentes.
- 35 años de cotización son el requisito mínimo exigido, cumplido ya por el 38,5 % de los conductores mayores de 55.
- 14,3 % es la tasa de enfermedad laboral en el sector, 3,2 veces superior a la media nacional.
- 27 años es la experiencia media de los conductores que podrían jubilarse este año.
El marco normativo actual exige una evaluación técnica rigurosa por parte del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), cuyos informes preliminares de 2025 certifican que el transporte por carretera cumple los umbrales de penosidad establecidos en el RD 402/2025. La DGT ha advertido que, sin una estrategia de relevo formativo acelerada, el sector podría enfrentar una escasez de 120.000 conductores certificados para 2027, lo que afectaría al 18 % de las rutas logísticas nacionales.
