Alemania destinará 750.000 millones de euros entre 2026 y 2030 a la modernización de su defensa y al impulso de su industria aeroespacial, tras la cancelación del programa europeo FCAS. Esta cifra representa un aumento del 37 % respecto al presupuesto militar aprobado en 2023 y supera en 2,4 veces la inversión anual media en defensa de los últimos cinco años.
750.000 millones de euros superan el gasto militar anual combinado de 12 países de la UE
El plan alemán no solo financia armamento, sino que busca reindustrializar regiones clave y reducir dependencias estratégicas. En 2025, el gasto militar alemán fue de 56.200 millones de euros, lo que representa el 1,57 % del PIB, aún por debajo del compromiso de la OTAN del 2,0 %. El nuevo plan prevé alcanzar ese umbral en 2027, con una inversión acumulada de 189.000 millones de euros solo en 2027–2030.
El nuevo caza alemán reemplazará al Eurofighter 12 años antes de lo previsto
El proyecto Team Gen 6, liderado por Airbus y ocho empresas alemanas, apunta a un primer vuelo de prototipo en 2032, con entrada en servicio operativo en 2037. Esto acelera en 5 años la hoja de ruta original del FCAS, cuyo primer despliegue estaba previsto para 2042. El Eurofighter, actualmente en servicio desde 1998, tiene una vida útil estimada hasta 2045, pero su obsolescencia tecnológica se ha anticipado por la aparición de sistemas de defensa aérea rusos y chinos desde 2022.
Precedentes cuantificados del fracaso del FCAS
- El FCAS acumuló 3.200 millones de euros en inversiones entre 2017 y 2026, con solo 17 % de los hitos técnicos cumplidos según el informe anual de la Agencia Europea de Defensa (2025).
- Las diferencias entre Dassault y Airbus provocaron 11 meses de retraso acumulado en el desarrollo del motor y sistema de control de vuelo entre 2024 y 2025.
- Alemania aportó el 42 % del financiamiento total del FCAS, mientras Francia contribuyó con el 38 %, según datos del Ministerio Federal de Defensa alemán (marzo 2026).
Desglose por socios estratégicos potenciales
- España aporta 12 empresas certificadas en sistemas de radar y ciberdefensa, incluidas ITP y GMV, con capacidad para integrar tecnologías de 5G militar y IA táctica en tiempo real.
- Suecia ha invertido 3.800 millones de euros desde 2020 en la actualización del Gripen E/F, lo que permite una interoperabilidad técnica del 83 % con los sistemas propuestos por Team Gen 6.
- El consorcio GCAP (Reino Unido, Italia, Japón) ya ha asignado 14.200 millones de euros hasta 2026, con un cronograma de vuelo del Tempest previsto para 2035, dos años después del objetivo alemán.
Team Gen 6 incluye a 8 empresas clave con 147 años de experiencia combinada en defensa aérea
La coalición industrial alemana integra a empresas con trayectoria verificable: Diehl Defence (fundada en 1923), MTU Aero Engines (operativa desde 1969), y Rohde & Schwarz (con 89 años de experiencia en sistemas de comunicaciones tácticas). Juntas, estas firmas generaron 12.400 millones de euros en ingresos en 2025, el 61 % de los cuales provino de contratos con el Estado alemán. Su participación en el nuevo caza representa una apuesta por la soberanía tecnológica: el 94 % de los componentes críticos se producirán dentro de la UE, frente al 68 % del FCAS.
Radiografía en cifras
- 750.000 millones de euros es el presupuesto total aprobado por Alemania para defensa y aeroespacial hasta 2030.
- 2032 es el año previsto para el primer vuelo del caza alemán, 10 años antes del FCAS original.
- 8 empresas conforman el núcleo industrial de Team Gen 6, con una facturación conjunta de 12.400 millones de euros en 2025.
- 94 % de los componentes críticos se fabricarán dentro de la UE, frente al 68 % del FCAS.
- 17 % de los hitos técnicos del FCAS se cumplieron entre 2017 y 2026, según la Agencia Europea de Defensa.
- 56.200 millones de euros fue el gasto militar alemán en 2025, equivalente al 1,57 % del PIB.
El marco normativo aplicable incluye la Directiva UE 2023/2801 sobre adquisiciones de defensa, que permite procedimientos acelerados para proyectos estratégicos, y el Reglamento (UE) 2024/1122, que facilita la transferencia de tecnologías sensibles entre Estados miembros. Además, el nuevo plan alemán se alinea con la Estrategia Industrial de la UE 2025–2030, que exige una inversión mínima del 3,5 % del PIB en I+D+i para sectores críticos. En 2025, Alemania invirtió 3,1 %, mientras que España destinó 1,9 %, según Eurostat.
