La justicia europea emitirá su dictamen sobre la amnistía del procés la próxima semana, mientras 24 escaños se proyectan para Aliança Catalana (AC) en el Parlament de Catalunya según la última encuesta del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO) de julio de 2026. Esa cifra representa un salto de 1200% respecto a su representación actual de 2 diputados, y supone un aumento de 18,7 puntos porcentuales en intención de voto desde su fundación en 2024.
Aliança Catalana multiplica por 12 su representación parlamentaria en 24 meses
El partido liderado por Silvia Orriols pasó de 0,2% en las elecciones autonómicas de 2024 a 18,7% en la última oleada del CEO (junio 2026). Ese crecimiento supera el ritmo de expansión de Vox en Andalucía (2018–2019) y duplica el avance de la extrema derecha francesa entre 2022 y 2024. En términos absolutos, AC acumula 527.000 votos estimados, frente a los 43.000 que obtuvo en 2024.
Antecedentes cuantificados del auge populista en Cataluña
- En 2017, el 47,8% de los catalanes apoyaba la independencia según el CEO; en 2026, ese respaldo ha caído a 22,3%, mientras que el rechazo explícito al independentismo ha subido a 61,1%.
- El gasto público per cápita en servicios sociales en Cataluña cayó un 11,4% real entre 2020 y 2025, según el Institut d’Estadística de Catalunya (Idescat).
- Las denuncias por delitos de odio relacionados con la inmigración aumentaron un 320% entre 2022 y 2025, según el Ministerio del Interior.
- El 78% de los seguidores de AC en redes sociales consumen contenido político exclusivamente en plataformas con algoritmos no regulados (TikTok, Telegram), según un estudio de la Universitat Pompeu Fabra (2026).
El discurso de AC se desplaza 180° respecto al procés: de «España nos roba» a «el califato nos invade»
Mientras el independentismo histórico centraba su narrativa en la soberanía fiscal y la represión judicial, AC ha reemplazado el eje España–Cataluña por un eje catalán–inmigrante, con un discurso que menciona la inmigración en el 89% de sus comunicados oficiales desde 2025. El lema «los catalanes primero» aparece en el 94% de sus pancartas electorales, frente al 12% de menciones a España en su programa electoral.
Desglose temático del discurso electoral (2025–2026)
- Inmigración y seguridad: 41% del contenido publicado.
- Servicios públicos (sanidad, educación): 28%.
- Identidad lingüística y cultural: 19%.
- Crítica al Gobierno de España o al procés: 12%.
La polarización catalana cambia de eje: del 80% a favor de la independencia al 61% contra la inmigración irregular
La nueva fractura social ya no se mide en términos de soberanía, sino de pertenencia. El 61,1% de los catalanes considera que la inmigración irregular es «una amenaza grave para la cohesión social», según el CEO (junio 2026), frente al 34,2% que lo afirmaba en 2022. Esa cifra coincide con el 60,8% de apoyo a medidas de control fronterizo en el Mediterráneo, según el CIS (abril 2026). El cambio de eje polarizador se refleja también en la fragmentación del voto: el 43,7% de los votantes de AC provienen de antiguos electores de Ciutadans (2019–2023), y el 28,3% de abstencionistas crónicos desde 2017.
Radiografía en cifras
- 24 escaños proyectados para Aliança Catalana en el Parlament, frente a los 2 actuales.
- 18,7% de intención de voto en junio 2026, frente al 0,2% en febrero 2024.
- 1200% de crecimiento en representación parlamentaria en 24 meses.
- 89% de los comunicados oficiales de AC desde 2025 mencionan la inmigración.
- 61,1% de los catalanes consideran la inmigración irregular una amenaza grave (CEO, junio 2026).
- 78% de los seguidores de AC consumen exclusivamente contenido político en plataformas no reguladas.
El marco normativo aplicable incluye la Ley Orgánica 6/2002 de Partidos Políticos, cuyo artículo 9 exige la condena expresa de cualquier partido que promueva el odio o la discriminación. La Fiscalía General del Estado ha abierto 3 expedientes preliminares contra AC por discursos potencialmente incriminatorios entre enero y junio de 2026. Mientras tanto, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea evalúa si la amnistía del procés cumple con los estándares de Estado de Derecho, lo que podría influir en la legitimidad percibida de nuevos actores políticos que se posicionan como alternativa al statu quo.
