El 15,8% de los estudiantes de primaria en Cataluña obtuvo resultados por debajo del nivel básico en catalán en las pruebas de 2025, un aumento de 3,5 puntos porcentuales respecto al 12,3% registrado en 2020. Este deterioro forma parte de una tendencia sistémica que afecta a más de 349.097 alumnos con necesidades educativas específicas, un incremento del 130% en cinco años.
El 87% de graduados en ESO: caída de seis puntos en cinco cursos
La tasa de graduación en Educación Secundaria Obligatoria (ESO) se redujo del 93% en el curso 2020–2021 al 87% en 2024–2025. Esta caída de seis puntos porcentuales representa la pérdida de más de 12.500 graduados anuales, calculada sobre una cohorte media de 208.000 estudiantes.
Desigualdad por origen familiar: hasta el 42% de la variabilidad en resultados
Según el Anuari de l’Educació a Catalunya 2026, el origen socioeconómico explica hasta el 42% de la variabilidad en los resultados académicos. En zonas con índice de pobreza infantil superior al 28%, la tasa de repetición en primaria es del 11,7%, frente al 4,2% en municipios con pobreza inferior al 8%.
888 alumnos por educador social: una ratio insostenible
La ratio de atención a estudiantes con necesidades educativas específicas alcanza los 888 alumnos por educador social en secundaria. Esta cifra supera en 3,2 veces la recomendación de la UNESCO, que establece un máximo de 275 estudiantes por profesional en contextos de alta complejidad.
Crecimiento del 130% en necesidades educativas: de 151.781 a 349.097 alumnos
Entre 2020 y 2025, el número de estudiantes con necesidades educativas específicas pasó de 151.781 a 349.097, con un aumento anual promedio del 22,6%. En 2025, el 21,4% del alumnado de primaria y secundaria requirió apoyo especializado, frente al 10,9% en 2020.
Inversión pública: 1.820 € por alumno, pero sin impacto en resultados
El gasto público por estudiante en Cataluña alcanzó los 1.820 € en 2025, un 11,3% más que en 2020. Sin embargo, los resultados en PISA 2022 mostraron una caída de 12 puntos en competencia matemática respecto a 2018, y el informe de la Fundació Equitat vincula esta brecha al uso insuficiente de fondos para intervenciones tempranas y formación docente especializada.
Falta de políticas de equidad efectivas desde 2018
Desde la entrada en vigor del Pla d’Equitat Educativa en 2018, solo el 37% de los centros con alto riesgo de exclusión han implementado programas de refuerzo curricular con evaluación de impacto. En 2025, tan solo 14 de las 42 comarcas superaron la media estatal en reducción de brechas por nivel socioeconómico.
Radiografía en cifras
- 15,8%: Alumnado en nivel bajo de competencia en catalán en 2025, frente al 12,3% en 2020.
- 17,5%: Estudiantes en nivel bajo de matemáticas en 2025, un aumento de 2,6 puntos desde el 14,9% de 2020.
- 87%: Tasa de graduación en ESO en 2024–2025, seis puntos menos que en 2020–2021.
- 349.097: Alumnos con necesidades educativas específicas en 2025, 130% más que en 2020.
- 888:1: Ratio de alumnos con necesidades educativas por educador social en secundaria.
- 42%: Proporción de la variabilidad en resultados explicada por el origen familiar, según análisis del Anuari 2026.
El marco normativo vigente —Ley Orgánica 3/2020 (LOMLOE) y el Pla Estratègic d’Educació de Catalunya 2022–2030— establece objetivos de equidad, pero carece de indicadores vinculantes de reducción de brechas. En 2025, solo el 29% de los indicadores del plan estratégico fueron evaluados con metodología cuantitativa y comparativa con 2020. La Ley de Financiación de los Sistemas Educativos (2023) asignó un 12,4% adicional de fondos a centros con más del 35% de alumnado en riesgo de pobreza, pero su implementación se retrasó en 14 comarcas hasta el segundo semestre de 2025, afectando a más de 62.000 estudiantes.
