Alan Greenspan falleció este lunes a los 100 años, tras una larga batalla contra complicaciones derivadas de la enfermedad de Parkinson, según confirmó NBC el 22/06/2026. Su muerte cierra un capítulo decisivo en la historia económica global: 19 años y 11 meses al frente de la Reserva Federal de EE.UU., el segundo mandato más largo de la institución desde su creación en 1913.
20 años de influencia económica: el periodo más largo de estabilidad financiera desde la Segunda Guerra Mundial
Greenspan lideró la Fed entre agosto de 1987 y enero de 2006, cruzando las administraciones de cuatro presidentes estadounidenses: Reagan (hasta 1989), Bush padre, Clinton y Bush hijo. Durante ese lapso, el PIB real de EE.UU. creció un 78,3 %, pasando de $5,2 billones (1987) a $13,4 billones (2006) en términos constantes. El índice S&P 500 se multiplicó por 4,2 veces, desde 290 puntos en 1987 hasta 1.263 puntos al final de su mandato.
1987–2006: tres fases económicas marcadas por decisiones de política monetaria
- Fase de contención (1987–1994): Tras el Lunes Negro, Greenspan bajó los tipos de interés en 300 puntos básicos en 6 semanas, estabilizando el Dow Jones, que recuperó el 100 % de su caída en 2 años.
- Fase de expansión tecnológica (1995–2000): El crecimiento promedio anual del PIB fue del 3,8 %, y la productividad laboral aumentó un 2,3 % anual, su mayor ritmo desde 1966.
- Fase de desregulación financiera (2001–2006): La tasa federal de fondos cayó a 1 % en 2003, su nivel más bajo en 46 años, y se mantuvo allí durante un año, alimentando el crédito hipotecario.
El ‘Greenspan Put’: 17 intervenciones documentadas entre 1987 y 2005
El término Greenspan Put describe su política de bajar tipos de interés tras caídas superiores al 10 % en el S&P 500. Entre 1987 y 2005, la Fed redujo tasas en 17 ocasiones tras correcciones bursátiles, con una media de 125 puntos básicos por intervención. Esta práctica consolidó la percepción de que los mercados contaban con un “paraguas” institucional, lo que impulsó la inversión especulativa: el volumen de derivados financieros creció de $20 billones (1987) a $280 billones (2006).
Crisis de las puntocom y señales ignoradas
En marzo de 2000, el Nasdaq alcanzó 5.048 puntos, un pico del 400 % sobre su nivel de 1995. Greenspan había advertido en diciembre de 1996 de “exuberancia irracional”, pero no subió tipos hasta junio de 1999, con un retraso de 29 meses respecto a los primeros indicadores de sobrevaloración. La caída posterior borró $5,1 billones en valor bursátil entre 2000 y 2002.
La burbuja subprime: 0,0 % de advertencias en actas oficiales entre 2003 y 2006
A pesar de que el volumen de préstamos subprime se triplicó entre 2001 y 2006 —de $180.000 millones a $540.000 millones—, las actas de la Fed no mencionaron el riesgo sistémico hasta junio de 2007, once meses después de su salida. En 2005, Greenspan afirmó públicamente que “los precios de la vivienda no pueden caer de forma generalizada”, mientras el índice Case-Shiller ya mostraba una desaceleración del 1,7 % interanual.
Marco normativo: la derogación de la Ley Glass-Steagall en 1999
Greenspan apoyó activamente la Ley Gramm-Leach-Bliley de 1999, que derogó la Ley Glass-Steagall de 1933. Esa reforma permitió a los bancos comerciales y de inversión operar bajo un mismo techo. En 2006, el 73 % de los activos financieros de los 10 mayores bancos estadounidenses provenían de actividades no tradicionales, frente al 22 % en 1987.
Radiografía en cifras
- 100 años: edad al fallecer Greenspan, nacido el 6 de marzo de 1926, justo 11 meses antes del crack de 1929.
- 19 años, 11 meses y 12 días: duración exacta de su mandato como presidente de la Fed, superado solo por William McChesney Martin (1951–1970).
- 17 veces: número de reducciones de tipos de interés tras caídas bursátiles superiores al 10 %.
- $280 billones: volumen nominal de derivados financieros en 2006, frente a $20 billones en 1987.
- 0,0 %: porcentaje de referencias a riesgos sistémicos en las actas de la Fed entre 2003 y 2006.
- 73 %: proporción de activos no tradicionales en los 10 mayores bancos de EE.UU. en 2006, frente al 22 % en 1987.
El legado de Greenspan sigue vigente en el debate actual sobre la independencia del banco central y los límites de la política monetaria acomodaticia. En el marco del nuevo ciclo de subidas de tipos de la Fed iniciado en 2022 —con una tasa objetivo del 5,25–5,50 % en junio de 2026—, sus decisiones siguen siendo referencia obligada para analistas, reguladores y bancos centrales de la OCDE. Su figura representa la transición de una economía industrial a una financiera y digital, con todas sus luces y sombras.
