La nueva carretera Chía-Plan en Huesca es una infraestructura estratégica que conectará los valles de Benasque y Chistau. Con una inversión de 7,5 millones de euros, reducirá los tiempos de viaje en casi una hora. Forma parte del Plan Pirineos y responde a una reivindicación histórica de los habitantes de Sobrarbe y Ribagorza.
¿Por qué la carretera Chía-Plan es clave para el desarrollo del Pirineo aragonés?
Esta vía no es solo una mejora técnica. Es un eje de cohesión territorial en una zona con despoblación acelerada. El acceso directo entre los valles elimina la necesidad de rodeos por el puerto de Portalet o la N-260, reduciendo distancias en más de 40 km. Además, potencia el turismo de montaña, el esquí de travesía y el senderismo de alta montaña.
El Plan Pirineos como marco estratégico
El Plan Pirineos es una iniciativa interadministrativa de la Diputación Provincial de Huesca, el Gobierno de Aragón y los ayuntamientos locales. Su objetivo es frenar la pérdida de población mediante inversiones en movilidad, conectividad digital y servicios básicos. La carretera Chía-Plan es su primera gran obra ejecutada.
¿Cómo mejora la seguridad y la accesibilidad en alta montaña?
La pista actual carece de firme asfáltico, señalización y anchura mínima. La nueva vía incorpora aglomerado asfáltico, zahorra artificial, y un ancho útil de 5 metros, suficiente para dos carriles. También se suavizarán curvas peligrosas y se instalarán sistemas de drenaje adaptados a la climatología pirenaica.
Normativa aplicable y garantías técnicas
La obra cumple con el Real Decreto 1418/2012, que regula las carreteras secundarias en zonas de montaña. Además, se ha realizado una evaluación de impacto ambiental conforme a la Ley 21/2013 de evaluación ambiental, con medidas compensatorias para la flora endémica del collado de Sahún.
¿Cuál es el impacto económico real de la inversión?
Los 7,5 millones de euros no solo generan empleo directo durante la construcción. Estimaciones del Instituto Aragonés de Estadística indican que la vía podría incrementar un 18 % la ocupación hotelera en Benasque y un 12 % en Graus. También facilita la logística agrícola y ganadera, reduciendo costes de transporte para productos como el queso de Benasque o la miel de Chistau.
Integración con otras infraestructuras
La carretera Chía-Plan se conecta con la Red de Carreteras Aragonesas (RCA) y forma parte del corredor transpirenaico de movilidad sostenible. Está alineada con los objetivos del Pacto de los Alpes y con la Estrategia de la Unión Europea para las Zonas Montañosas.
¿Qué plazos y fases contempla el proyecto?
Las obras comenzaron el 26 de mayo de 2026 con la colocación de la primera piedra. Se prevé su finalización para finales de 2027. La fase inicial incluye desbroce y estabilización del terreno. La segunda fase abarca el acondicionamiento del firme y la señalización. La tercera y última fase contempla la instalación de elementos de seguridad pasiva y control de accesos.
Datos Clave
- Inversión total: 7,5 millones de euros, financiados íntegramente por fondos públicos aragoneses.
- Longitud: 24,7 kilómetros, desde Chía hasta Plan, pasando por el collado de Sahún.
- Ancho útil: 5 metros, con capacidad para circulación bidireccional segura.
- Firme: Aglomerado asfáltico sobre capa de zahorra artificial, primera vez en esta zona.
- Plazo de ejecución: 18 meses, con inicio efectivo el 26 de mayo de 2026.
La carretera Chía-Plan no es solo una vía. Es un instrumento de justicia territorial, una apuesta por la resiliencia climática y un refuerzo de la soberanía logística en el corazón del Pirineo. Su éxito dependerá de la coordinación entre administraciones, la vigilancia ciudadana y la adaptación continua a las condiciones meteorológicas extremas.
