La División de Investigación Criminal de los Mossos d’Esquadra, junto con la Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, ha desmantelado una red criminal que operaba desde Figueres, en Girona. La organización traficaba cocaína, hachís y marihuana hacia el sur de Francia. Diez personas fueron detenidas. Se incautaron siete armas, 20 kilos de hachís, 5,5 kg de cocaína y casi 60.000 euros en efectivo.
¿Cómo operaba la red criminal en la comarca de l’Alt Empordà?
La organización usaba viviendas en Figueres como centros logísticos. Allí recibían, almacenaban y preparaban la droga para su distribución. También explotaba almacenes, garajes y fincas en Salt y Argentona como puntos de acopio ocultos.
Los investigadores identificaron múltiples técnicas de ocultación sofisticadas. La más recurrente: envasado al vacío de la droga y su ocultación en los depósitos de combustible de vehículos. Algunos turismos y furgonetas estaban registrados a nombre de empresas ficticias y contaban con compartimentos ocultos o dobles fondos con mecanismos hidráulicos de apertura.
Métodos de transporte clandestino
- Dos incautaciones de cocaína (3 kg y 2,5 kg) halladas dentro de depósitos de combustible.
- Vehículos modificados con sistemas de apertura remota o hidráulica.
- Uso de identidades falsas y empresas pantalla para blanquear movimientos.
¿Qué armas y drogas se intervinieron en la operación?
En una decena de registros —seis en Figueres, dos en Salt y dos en Argentona— se recuperaron:
- Un rifle semiautomático con visor y cargador.
- Dos escopetas.
- Tres pistolas.
- Un revólver.
- Abundante munición compatible con cada arma.
- 20 kilos de hachís.
- 5,5 kilogramos de cocaína.
- Plantaciones indoor de marihuana.
- 59.840 euros en efectivo, envasado al vacío.
Perfil de los detenidos
Los diez detenidos tienen edades comprendidas entre 24 y 65 años. Siete son hombres y tres mujeres. Ninguno tenía antecedentes penales graves previos, lo que dificultó su seguimiento inicial. La investigación duró más de ocho meses y combinó vigilancia física, análisis financiero y geolocalización de flujos logísticos.
¿Cuál es el impacto económico y territorial de esta red?
La red no actuaba como distribuidora final, sino como eslabón logístico clave entre proveedores sudamericanos y redes francesas. Su capacidad operativa permitía mover al menos 100 kg de cocaína mensuales, con un valor estimado en el mercado ilícito de más de 10 millones de euros.
Su presencia en l’Alt Empordà no era casual: la proximidad con la frontera francesa, la densidad de rutas secundarias y la infraestructura de transporte local facilitaban los traslados sin detección. Además, la zona tiene una alta rotación de vehículos comerciales y turísticos, lo que ofrecía cobertura operativa.
Datos Clave
- 10 detenidos: 7 hombres y 3 mujeres, entre 24 y 65 años.
- 7 armas de fuego incautadas: rifle, escopetas, pistolas y revólver.
- 5,5 kg de cocaína intervenidos en dos operativos distintos.
- 20 kg de hachís y plantaciones de marihuana indoor.
- 59.840 € en efectivo, envasado al vacío para evitar olores.
- 2 envíos frustrados hacia el sur de Francia.
¿Qué marco legal y operativo permitió esta intervención?
La operación se enmarca en el Plan Estratégico Nacional contra el Tráfico de Drogas 2023–2027, coordinado por el Ministerio del Interior y ejecutado por las policías autonómicas bajo el protocolo de cooperación interforzal. La participación de la Vigilancia Aduanera fue clave: su competencia en controles fronterizos y análisis de flujos financieros permitió rastrear movimientos sospechosos en cuentas bancarias y facturación falsa de empresas.
Además, la investigación aplicó el Reglamento UE 2018/1805, que refuerza la cooperación judicial transfronteriza en delitos graves. Esto permitió intercambiar pruebas con autoridades francesas sin demoras burocráticas. El uso de geolocalización en tiempo real y análisis de metadatos de comunicaciones móviles fue autorizado por el Juzgado de Instrucción número 2 de Figueres, garantizando el respeto a los derechos fundamentales.
Contexto actual: una amenaza en evolución
Este caso refleja una tendencia creciente: redes descentralizadas que evitan la jerarquía tradicional. No hay un único cabecilla, sino células operativas especializadas (logística, transporte, financiación). Su resiliencia depende de la fragmentación funcional, no de la centralización. Esa estructura exige respuestas policiales igualmente segmentadas y altamente coordinadas entre administraciones.
El tráfico de drogas en la frontera hispano-francesa ha aumentado un 37 % desde 2022, según datos de la Europol. La cocaína sigue siendo el estupefaciente más demandado en Europa occidental. Su llegada a España se produce principalmente por vía marítima, pero su redistribución terrestre —como en este caso— se ha vuelto más frecuente y técnica.
El impacto económico no se limita al mercado negro. La presencia de estas redes eleva los costes de seguridad pública, genera presión sobre los servicios sociales y distorsiona mercados locales, como el alquiler de viviendas usadas como almacenes ilícitos.
