La búsqueda de Mari Trini Suardíaz y su hija Beatriz, desaparecidas en 1987, ha cobrado un nuevo impulso en Asturias. La Unidad Militar de Emergencias (UME) y la Policía Nacional han movilizado un amplio operativo en la balsa de la mina de Berbes, donde se sospecha que podrían encontrarse los cuerpos de las dos mujeres. Este caso ha estado marcado por años de incertidumbre y dolor para la familia y la comunidad, y la reciente reactivación de la investigación ha despertado esperanzas de encontrar respuestas.
**Operativo de Búsqueda en la Balsa de Berbes**
Desde las primeras horas del martes, más de cien efectivos de seguridad han estado trabajando intensamente en la balsa de Berbes, ubicada en el municipio asturiano de Ribadesella. Este operativo se centra en la extracción de aproximadamente 15,000 metros cúbicos de agua y sedimentos que cubren los vehículos donde se cree que podrían estar los cuerpos de Mari Trini y Beatriz. La UME ha desplegado varias motobombas y mangueras para facilitar esta tarea, aunque las condiciones han sido complicadas debido a los lodos y algas que obstruyen el equipo.
La operación ha sido coordinada por la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía Nacional de Gijón, que ha movilizado a agentes especializados y ha trabajado en estrecha colaboración con la UME. La delegada del Gobierno en Asturias, Adriana Lastra, ha asegurado que se están utilizando todos los recursos disponibles para esclarecer este caso que ha permanecido sin resolver durante casi cuatro décadas.
El clima también ha presentado desafíos, ya que el viento ha dificultado las labores de búsqueda. Sin embargo, los equipos han continuado con su trabajo, utilizando drones y otros medios aéreos para inspeccionar la zona y asegurar que las mangueras y bombas funcionen correctamente.
**El Contexto del Caso**
Mari Trini Suardíaz y su hija Beatriz desaparecieron el 15 de julio de 1987 en León, después de que Mari Trini interpusiera una denuncia por maltrato contra su esposo, Antonio María da Silva, conocido como ‘el Portugués’. Las autoridades sospechan que Antonio arrojó los cuerpos de su esposa e hija a la balsa de Berbes, un acto que ha dejado a la familia y a la comunidad en un estado de angustia y búsqueda de justicia.
Antonio da Silva, quien ahora tiene 81 años, ha sido el principal sospechoso desde el inicio de la investigación. Recientemente, fue interrogado por la Policía Nacional en una residencia de ancianos en Zamora, donde reside actualmente. Sin embargo, su cooperación ha sido escasa, limitándose a frases como «Mari Trini se desapareció». Este comportamiento ha alimentado aún más las sospechas sobre su implicación en la desaparición de las dos mujeres.
La historia de Mari Trini es trágica. Era una mujer tímida que había intentado escapar de su situación de maltrato en varias ocasiones. En 1986, logró pedir ayuda a sus vecinos, lo que llevó a la detención de Antonio. Sin embargo, tras su liberación, la situación no mejoró, y su desaparición se convirtió en un misterio que ha perdurado durante años.
En 2016, se realizaron búsquedas en el solar de una casa donde la familia vivió, pero no se encontraron restos. La reciente información sobre los vehículos sumergidos en la balsa ha reavivado la esperanza de que finalmente se puedan encontrar respuestas y dar descanso a las familias de Mari Trini y Beatriz.
La comunidad de Ribadesella se ha volcado en el apoyo a la búsqueda, con el alcalde Paulo García Díez expresando la necesidad de esclarecer el caso para brindar paz a las víctimas y tranquilidad a la comarca. La búsqueda se ha convertido en un símbolo de la lucha por la justicia y la verdad, no solo para la familia de Mari Trini y Beatriz, sino para todas las víctimas de violencia de género.
El operativo en la balsa de Berbes podría prolongarse durante varios días, y las autoridades han asegurado que continuarán trabajando hasta que se logren resultados. La UME ha traído equipos especializados que han sido utilizados en operaciones anteriores, lo que demuestra la seriedad y el compromiso con el que se está abordando este caso.
A medida que avanza la búsqueda, la comunidad espera que se logre un avance significativo que permita cerrar un capítulo doloroso en la historia de Mari Trini y Beatriz. La reactivación de la investigación y el despliegue de recursos son un paso importante hacia la justicia, y la esperanza de que la verdad salga a la luz sigue viva entre los familiares y amigos de las desaparecidas.
