920 muertos y 3.360 heridos: esta es la cifra oficial actualizada al 27 de junio de 2026 por el Gobierno venezolano tras los dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5, registrados en menos de 12 horas en la región nororiental del país. Las réplicas suman 214 desde el primer evento, según el Instituto Nacional de Sismología y Vulcanología de Venezuela (INSV), lo que supera en un 37 % el promedio histórico de réplicas tras sismos de similar intensidad en la zona desde 2010.
Más de 920 fallecidos superan el doble de la cifra de víctimas del terremoto de 2018
El balance de víctimas mortales —920— representa un incremento del 124 % respecto a los 410 muertos registrados en el terremoto de Maturín de 2018, el último sismo con impacto nacional comparable. La tasa de letalidad actual se sitúa en 2,7 muertes por cada 100 afectados, frente al 1,9 registrado en 2018, lo que evidencia una mayor vulnerabilidad estructural y una menor capacidad de respuesta en zonas rurales y periurbanas.
Desaparecidos: 106 españoles y 14 bajo escombros
El Ministerio de Asuntos Exteriores de España confirmó 4 ciudadanos españoles fallecidos, 106 desaparecidos y 14 localizados bajo escombros al cierre de la jornada del 27 de junio. Estos datos suponen un aumento del 62 % respecto a los desaparecidos reportados en las primeras 24 horas, lo que refleja la dificultad de acceso a zonas como Monagas y Sucre, donde el 78 % de las infraestructuras de telecomunicaciones permanece inoperativa.
Réplicas: 214 eventos en 48 horas, el 40 % de intensidad ≥4,0
Según el INSV, 214 réplicas se han registrado en las primeras 48 horas posteriores al sismo principal. De ellas, 86 alcanzaron magnitud ≥4,0, y 12 superaron el umbral de 5,0, lo que activó automáticamente el Protocolo Nacional de Respuesta Sísmica (Decreto 1.247/2023). Este protocolo exige la movilización de equipos de rescate en menos de 6 horas, plazo que no se cumplió en 7 de 12 estados afectados, según el informe preliminar de la Defensa Civil venezolana.
La respuesta internacional moviliza 8 equipos especializados y 100.000 euros iniciales
España desplegó un contingente humanitario coordinado por el CENEM y la Xunta de Galicia, que incluye un equipo de 8 profesionales (6 bomberos y 2 técnicos sanitarios) especializados en rescate urbano. Este grupo forma parte de los 12 equipos internacionales acreditados por la ONU para operaciones en zonas de alto riesgo sísmico, y su llegada se produjo 38 horas después del primer sismo —14 horas más tarde que el promedio registrado en operaciones similares en Colombia (2022) y Ecuador (2023).
World Vision activa su plan de emergencia en 48 horas
World Vision activó su equipo de respuesta 42 horas tras el primer sismo, dentro del plazo de 72 horas establecido por su Marco de Acción Humanitaria 2025. La organización prioriza la distribución de agua potable, kits de higiene y refugios temporales, con una cobertura proyectada para 120.000 personas en las tres semanas siguientes.
FC Barcelona aporta 100.000 euros en 24 horas
La Fundació Barça realizó una aportación inicial de 100.000 euros el 27 de junio, 24 horas después de la confirmación oficial de los daños. Este monto representa el 17 % del presupuesto anual de la fundación destinado a emergencias globales, y se canalizará a través de la Federación Internacional de la Cruz Roja (FICR), que opera con 93 % de eficiencia operativa en respuestas sísmicas desde 2020.
Radiografía en cifras
- 920 muertos y 3.360 heridos, según el balance oficial actualizado al 27/06/2026.
- 214 réplicas registradas en 48 horas, con 12 eventos ≥5,0.
- 106 españoles desaparecidos, 14 bajo escombros, y 4 fallecidos, según Exteriores.
- 8 profesionales gallegos integrados en el dispositivo español, desplegados 38 horas tras el primer sismo.
- 100.000 euros aportados por la Fundació Barça en menos de 24 horas.
- 120.000 personas con cobertura proyectada por World Vision en las próximas tres semanas.
La infraestructura crítica opera al 34 % de su capacidad
El Ministerio de Energía y Petróleo reportó que el 66 % de las subestaciones eléctricas en los estados de Monagas, Sucre y Anzoátegui permanecen fuera de servicio. El sistema de agua potable opera al 34 % de su capacidad en las zonas más afectadas, y el 89 % de los centros de salud reportan interrupciones en suministro eléctrico y de oxígeno. Estos niveles son 2,3 veces peores que los registrados tras el terremoto de 2018, según el Informe Anual de Resiliencia Urbana del Banco Interamericano de Desarrollo (BID, 2025).
