El reciente lanzamiento de la marca de productos alimenticios de Meghan Markle, conocida como As Ever, ha capturado la atención del público y ha generado un notable revuelo en el mercado. A pesar de las críticas que ha enfrentado desde su anuncio en febrero, la duquesa de Sussex ha logrado un éxito rotundo, agotando su primera línea de productos en menos de una hora tras su lanzamiento el 2 de abril de 2025. En una publicación en Instagram, Meghan expresó su gratitud a los consumidores, afirmando que su corazón estaba lleno a pesar de que los estantes estaban vacíos. Este fenómeno no solo resalta la influencia de Markle, sino también la capacidad de su marca para atraer a un público que busca productos de lujo con un toque personal.
La línea de productos de As Ever incluye una variedad de artículos alimenticios que van desde mermeladas hasta miel, todos presentados en envases de diseño cuidado y premium. Los precios de estos productos, que oscilan entre 8 y 28 euros, reflejan su posicionamiento en el mercado de lujo. Por ejemplo, la miel de edición limitada, que incluye un trozo de panal, se vende por 25 euros, mientras que las mermeladas tienen un precio que varía entre 8 y 12 euros. Esta estrategia de precios, combinada con la notoriedad de Markle, ha creado un atractivo irresistible para los consumidores.
El éxito de As Ever se ve potenciado por la reciente serie de Netflix de Meghan, titulada «Con amor, Meghan», donde comparte consejos sobre estilo de vida y recetas. Aunque la serie ha sido objeto de críticas por su enfoque considerado superficial, ha servido como plataforma de lanzamiento para su marca, ayudando a establecer una conexión emocional con los consumidores. La combinación de su imagen pública y la calidad de los productos ha permitido que Markle se posicione como una figura influyente en el mundo del emprendimiento.
Sin embargo, no todo ha sido positivo. A pesar de la gran demanda, la serie ha enfrentado críticas que cuestionan su autenticidad y relevancia, especialmente en el contexto de su autoproclamado feminismo. Algunos críticos han asociado su enfoque con la tendencia «tradwife», que promueve un regreso a los roles tradicionales de género, lo que ha generado un debate sobre la imagen que Markle proyecta como figura pública. A pesar de estas controversias, Netflix ha confirmado que habrá una segunda temporada de la serie, lo que sugiere que la audiencia sigue interesada en su contenido.
La marca As Ever no solo representa un nuevo capítulo en la vida de Meghan Markle, sino que también refleja un cambio en la forma en que las celebridades pueden influir en el mercado. La capacidad de Markle para convertir su experiencia personal y su estilo de vida en una marca comercial ha resonado con un público que busca autenticidad y conexión. A medida que la marca continúa expandiéndose, será interesante observar cómo maneja las críticas y si logra mantener el interés del consumidor en un mercado tan competitivo.
En resumen, el lanzamiento de As Ever ha sido un testimonio del poder de la marca personal en la era moderna. Meghan Markle ha demostrado que, a pesar de las adversidades, es posible construir un imperio comercial basado en la autenticidad y la conexión emocional con el público. Su éxito inicial podría ser solo el comienzo de una carrera empresarial que redefine su legado más allá de su vida como miembro de la realeza.