El mes de septiembre se presenta como un periodo de transición en España, marcando el final del verano y la llegada de temperaturas más frescas. Este año, la despedida de agosto se ha caracterizado por un clima inusualmente suave, después de haber experimentado una ola de calor que dejó récords de temperatura en varias regiones del país. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha emitido sus previsiones, que indican un cambio significativo en las condiciones climáticas a medida que avanzamos hacia el nuevo mes.
**Temperaturas y Precipitaciones: Un Cambio Notable**
Durante el último fin de semana de agosto, se espera que las temperaturas se mantengan elevadas en el sur y este de la Península, pero comenzarán a descender en el oeste, gracias a la llegada de un frente frío. Este descenso será notable en el Cantábrico, donde se prevé una caída de entre 6 y 8 grados Celsius. A partir del lunes, este descenso se extenderá por el resto del país, con temperaturas que no superarán los 30 grados en la mayoría de las regiones, especialmente en la mitad occidental.
La primera semana de septiembre se anticipa con temperaturas más bajas de lo normal, especialmente en la mitad occidental de la Península. Además, se prevé que las precipitaciones sean más abundantes de lo habitual en Galicia, las comunidades cantábricas, los Pirineos y algunas áreas de Canarias. En contraste, el resto del país experimentará niveles de precipitación cercanos a lo normal o ligeramente por debajo.
El lunes, las temperaturas podrían alcanzar los 30 grados en algunas áreas del sur y este, mientras que en el resto del país se mantendrán entre 20 y 25 grados. Sin embargo, entre el martes y el miércoles, se espera un ligero ascenso térmico, seguido de un nuevo descenso el jueves, lo que refleja la inestabilidad climática que caracteriza a esta época del año.
**La Montaña Rusa Térmica y el Riesgo de Incendios**
A medida que avanzamos hacia la segunda quincena de septiembre, la AEMET ha señalado que las temperaturas se mantendrán en torno a los valores habituales, aunque la incertidumbre sobre las precipitaciones persiste. La falta de una tendencia clara en las lluvias podría resultar en condiciones secas en algunas regiones, lo que incrementa el riesgo de incendios forestales, especialmente en el noroeste, centro y sur de la Península.
La llegada del otoño meteorológico traerá consigo una nueva vaguada que cruzará el país entre el domingo y el lunes, lo que podría resultar en tormentas y un cambio abrupto en las temperaturas. Este fenómeno ha sido descrito como una «montaña rusa térmica», donde los valores de temperatura fluctuarán considerablemente, con pocas ciudades alcanzando los 30 grados en los días más frescos.
La combinación de temperaturas más bajas y la posibilidad de lluvias intermitentes sugiere que la transición hacia el otoño será marcada por un clima variable. Las comunidades deben estar preparadas para enfrentar tanto días cálidos como fríos, así como la posibilidad de tormentas que podrían afectar la vida cotidiana y las actividades al aire libre.
En resumen, septiembre se perfila como un mes de cambios significativos en el clima español, con temperaturas más frescas y un aumento en las precipitaciones en algunas regiones. La AEMET y otros portales meteorológicos seguirán monitoreando estas condiciones para proporcionar actualizaciones precisas y oportunas a la población, asegurando que todos estén informados y preparados para lo que está por venir.