El inicio del año 2025 ha traído consigo un notable aumento en la recaudación fiscal en España, con un incremento del 10% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este crecimiento se produce tras un 2024 que ya había marcado un récord en ingresos, alcanzando un total de 295.000 millones de euros. La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha destacado que el déficit se ha reducido al 2,8% del PIB, lo que refleja una mejora en la salud fiscal del país.
Uno de los factores clave detrás de este aumento en la recaudación es la normalización de los impuestos que habían sido reducidos para mitigar el impacto de la inflación, especialmente aquellos relacionados con la energía y los alimentos. En los primeros dos meses de 2025, la recaudación de impuestos alcanzó los 49.947 millones de euros, lo que representa un 9,3% más que en el mismo periodo de 2024. Este aumento es aún más significativo si se considera que, sin tener en cuenta las devoluciones, el crecimiento supera el 10% en términos brutos.
Entre los impuestos que han contribuido a este aumento, el IRPF se destaca con una recaudación de 21.546 millones de euros, lo que representa un incremento del 10,5% en comparación con el año anterior. El IVA también ha mostrado un buen desempeño, generando 23.397 millones de euros, un 7,7% más que en el mismo periodo de 2024. Además, los Impuestos Especiales han aportado 3.569 millones de euros, lo que equivale a un aumento del 5,5%.
Sin embargo, la recaudación del Impuesto de Sociedades ha mostrado resultados negativos en los primeros meses del año, debido a las devoluciones realizadas. En 2024, este impuesto había generado 39.096 millones de euros, un 11,5% más que en el ejercicio anterior, lo que representa la cifra más alta desde 2007, antes de la crisis inmobiliaria.
La recuperación de los ingresos fiscales se ha visto impulsada por la progresiva normalización de los gravámenes sobre la energía y los alimentos, que habían sido suspendidos o reducidos en años anteriores para contrarrestar la inflación. Por ejemplo, el Impuesto sobre el Valor de la Producción de la Energía Eléctrica ha comenzado a recuperarse, aportando 463 millones de euros en el primer trimestre de 2025. Asimismo, la normalización de los tipos de IVA sobre electricidad, gas natural y otros productos ha contribuido a un aumento significativo en la recaudación.
Otro factor que ha influido en el aumento de la recaudación es el cobro de tributos que habían sido postergados debido a la DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) que afectó a la región de Valencia en octubre de 2024. Estos ingresos, que se esperaban para finales de 2024, se han liquidado en febrero de 2025, sumando 342 millones de euros a la recaudación total.
La recaudación de 2024 ya había sido notable, con un total de 294.734 millones de euros, lo que representa un aumento del 8,4% en comparación con el año anterior. Este crecimiento se vio impulsado por incrementos en el IRPF (7,6%), el IVA (7,9%) y los Impuestos Especiales (6,6%). A pesar de las devoluciones que Hacienda ha tenido que realizar, el aumento en la recaudación de 2025 es un indicativo de la recuperación económica y la efectividad de las políticas fiscales implementadas por el Gobierno.
En resumen, el inicio de 2025 ha sido prometedor en términos de recaudación fiscal, con un crecimiento significativo que refleja la recuperación de la economía española. La normalización de impuestos y la gestión eficiente de los tributos han permitido a Hacienda incrementar sus ingresos, lo que podría tener un impacto positivo en la financiación de servicios públicos y en la reducción del déficit.