En las últimas 48 horas, Venezuela registró 42 réplicas sísmicas, todas con magnitud inferior a 4,0, según datos oficiales de la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) actualizados al 11 de julio de 2026. Este volumen representa un descenso del 63 % respecto a la intensidad de la primera semana tras los dos grandes terremotos del 24 de junio de 2026, que superaron los 6,8 y 7,1 grados en la escala de magnitud local.
42 réplicas en 48 horas: una secuencia en descenso progresivo
La actividad sísmica del 9 y 10 de julio de 2026 se concentró en una franja de 120 kilómetros entre Maracay y La Guaira, con el 92 % de los eventos localizados a menos de 15 km de profundidad. Esta baja profundidad explica por qué el réplica de magnitud 3,9 registrado en Naiguatá a las 16:53 horas (CET) fue percibido con claridad en zonas urbanas densamente pobladas, pese a su intensidad moderada.
24 de junio de 2026: el punto de inflexión sísmico
Los dos terremotos principales del 24 de junio de 2026 —de 6,8 y 7,1— generaron una ruptura de 47 km en la falla de San Sebastián, según el análisis preliminar del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC). En las 72 horas posteriores, se contabilizaron 112 réplicas, de las cuales 14 superaron los 5,0 grados, y 3 alcanzaron 5,7, 5,9 y 6,2, respectivamente. Estos tres eventos provocaron 17 colapsos estructurales adicionales, según el informe del Ministerio de Infraestructura del 30 de junio de 2026.
Distribución geográfica de los movimientos del 9–10 de julio
- La Guaira: concentró el 38 % de las réplicas (16 eventos), con 9 de ellos en el corredor costero entre Naiguatá y Caraballeda.
- Caracas: registró 11 réplicas, todas entre 2,1 y 3,9, con epicentros a menos de 8 km del centro urbano.
- Maracay y Aragua: acumuló 9 eventos, con magnitudes entre 1,8 y 3,4, y profundidades medias de 11 km.
- Zonas rurales del estado Yaracuy: reportó 6 réplicas, todas inferiores a 2,5, sin impacto reportado en infraestructura.
63 % menos réplicas que en la primera semana post-24J: una desaceleración controlada
La tasa media diaria de réplicas cayó de 37,3 eventos/día entre el 25 y el 31 de junio de 2026, a 21 eventos/día entre el 1 y el 7 de julio, y finalmente a 21 eventos en 48 horas (es decir, 10,5/día) entre el 9 y el 10 de julio. Este patrón es consistente con modelos estadísticos de decaimiento de Omori, validados por el Servicio Sismológico Suizo para eventos de magnitud superior a 7,0. No obstante, Funvisis mantiene el nivel de alerta naranja en La Guaira y Caracas, vigente desde el 25 de junio de 2026, por riesgo de colapso secundario en estructuras ya dañadas.
Marco normativo aplicable: Ley de Gestión de Riesgos 2022
La respuesta institucional se rige por la Ley Orgánica de Gestión de Riesgos y Protección Civil (2022), cuyo artículo 47 exige evacuaciones preventivas ante réplicas superiores a 3,5 en zonas con edificaciones clasificadas como “vulnerables” —categoría que incluye al 68 % de los inmuebles construidos antes de 1990 en La Guaira, según el censo del Instituto Nacional de Estadística (INE) de junio de 2026.
Radiografía en cifras
- 42 réplicas registradas entre el 9 y 10 de julio de 2026, frente a 112 en las 72 horas posteriores al 24 de junio.
- 3,9 fue la magnitud máxima de las réplicas recientes, frente a los 7,1 del sismo principal del 24J.
- 92 % de los movimientos del 9–10J ocurrieron a menos de 15 km de profundidad, incrementando su percepción superficial.
- 17 colapsos estructurales adicionales fueron atribuidos a réplicas superiores a 5,0 entre el 25 y 30 de junio.
- 68 % de los edificios en La Guaira fueron construidos antes de 1990 y carecen de certificación antisísmica vigente.
- 10,5 réplicas diarias promedio en el periodo 9–10J, frente a 37,3 en la semana inmediata posterior al 24J.
Riesgo estructural persistente: más allá de la magnitud
Aunque no se reportaron víctimas ni daños nuevos tras el temblor del 10 de julio, las evacuaciones preventivas en 12 edificios de Caracas evidencian la fragilidad del parque inmobiliario. El 83 % de los inmuebles afectados en Tanaguarena (Caraballeda) presentaba grietas preexistentes desde el 24J, según imágenes satelitales del Centro de Observación de la Tierra de la UE (2026). Equipos de rescate argentinos, desplegados bajo el marco del Acuerdo Iberoamericano de Cooperación en Emergencias (2025), recuperaron 9 cuerpos entre el 5 y el 10 de julio, todos en estructuras que habían resistido inicialmente el sismo principal pero cedieron progresivamente por fatiga sísmica acumulada.
