España registró el mayor incremento de presión fiscal entre los 27 Estados miembros de la UE: +2,9 puntos porcentuales del PIB entre los periodos 2015–2019 y 2020–2024, según el Informe Anual sobre Fiscalidad 2026 de la Comisión Europea, publicado el 9 de julio de 2026.
España lidera el aumento de presión fiscal en la UE con +2,9 puntos del PIB
Este salto supera ampliamente a Lituania (+2,3 puntos) y Luxemburgo (+2,2 puntos), los siguientes en el ranking. En contraste, Malta y Hungría registraron las mayores caídas: −2,8 puntos del PIB cada una en el mismo intervalo comparativo.
Impuestos sobre el trabajo explican el 92 % del aumento
El informe atribuye el 92 % del incremento total a la recaudación derivada de tributos sobre el trabajo. Las cotizaciones a la Seguridad Social subieron +1,7 puntos del PIB, mientras que el IRPF estatal aportó +1,2 puntos del PIB, impulsado por la falta de indexación de sus tramos frente a la inflación acumulada del 18,4 % entre 2022 y 2024.
Impuestos sobre el capital y el consumo retroceden o estancan
Los ingresos por impuestos sobre el capital crecieron apenas +0,1 puntos del PIB, manteniéndose prácticamente estables. Por su parte, los tributos sobre el consumo cayeron −0,3 puntos del PIB, situando la tasa impositiva implícita en el 13,6 % en 2024, la tercera más baja de la UE tras Malta (14,2 %) y Alemania (15,0 %).
España es el único país de la UE con impuesto sobre el patrimonio vigente
Desde 2011, España mantiene un impuesto sobre el patrimonio estatal, reforzado en 2023 con una nueva tarifa progresiva que elevó la recaudación en +14,7 % interanual. Ningún otro Estado miembro lo aplica a nivel nacional: Alemania lo abolió en 1997, Francia lo sustituyó por el IFI en 2018 y Bélgica lo limita a activos inmobiliarios.
Autonomías recaudan el 16,9 % de los ingresos tributarios totales
España forma parte de un grupo reducido —junto a Alemania, Bélgica y Austria— donde las administraciones regionales ejercen competencias recaudatorias directas. En 2024, las comunidades autónomas captaron 16,9 % de los ingresos tributarios totales, frente al 12,1 % registrado en 2019. Este avance se vincula con la transferencia de competencias en el IRPF y el IVA en 2022 y 2024, bajo el marco del nuevo Convenio de Financiación Autonómica.
Radiografía en cifras
- +2,9 puntos del PIB: aumento de la presión fiscal española entre 2015–2019 y 2020–2024.
- 92 %: proporción del incremento atribuible a impuestos sobre el trabajo.
- 13,6 %: tasa impositiva implícita sobre el consumo en España en 2024.
- 16,9 %: peso de la recaudación autonómica en los ingresos tributarios totales en 2024.
- 18,4 %: inflación acumulada entre 2022 y 2024, que agravó la progresividad efectiva del IRPF.
- 14,7 %: crecimiento interanual de la recaudación del impuesto sobre el patrimonio en 2023.
El contexto normativo actual se articula bajo la Ley General Tributaria (Real Decreto Legislativo 1/1996), modificada por la Ley 11/2021 de Medidas de Prevención y Lucha contra el Fraude Fiscal, y el Real Decreto-ley 12/2023, que reforzó la tributación del ahorro y el patrimonio. Estas reformas se alinean con las recomendaciones de la Comisión Europea en su Informe de 2025 sobre el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que instaba a los Estados miembros a priorizar la equidad intergeneracional y la sostenibilidad fiscal. En paralelo, el Presupuesto General del Estado 2026 incorpora una nueva fase de descentralización fiscal, con transferencias adicionales de 1.240 millones de euros a las comunidades autónomas para 2026–2027, vinculadas al cumplimiento de objetivos de eficiencia recaudatoria y transparencia presupuestaria.
