Uno de cada tres españoles —el 33%— afirma que las personas homosexuales no cuentan con el apoyo de su familia para hablar con naturalidad de su orientación sexual, según el estudio sobre Diversidad Sexual del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), publicado el 25 de junio de 2026 tras 5.005 entrevistas realizadas entre el 11 y el 18 de junio de 2026.
El 66,5% de los españoles cree que una persona homosexual puede hablar abiertamente de su orientación con su familia
Este dato representa un avance marginal frente al 64,2% registrado en la edición anterior del estudio, publicada en junio de 2024, lo que evidencia una mejora anual de +2,3 puntos porcentuales, aunque insuficiente para revertir las brechas estructurales. La familia sigue siendo el entorno con mayor resistencia comparado con otros espacios sociales.
Desglose por entornos de expresión
- Amigos: el 87,4% considera que una persona homosexual puede hablar con naturalidad con su círculo cercano, +1,1 p.p. respecto a 2024.
- Centro de estudios: el 60,8% lo permite, +0,9 p.p. frente a la medición anterior.
- Centro de trabajo: solo el 57,2% lo considera posible, +0,4 p.p., el menor incremento entre todos los ámbitos.
El 45,1% de los encuestados percibe al entorno laboral como hostil para personas transexuales
La discriminación se intensifica cuando se analiza la experiencia de personas transexuales. Solo el 59,1% cree que pueden hablar con naturalidad de su identidad en el seno familiar —-1,7 p.p. respecto a los homosexuales—, mientras que en el trabajo ese porcentaje cae al 45,1%, 12,1 puntos por debajo del registrado para personas homosexuales en el mismo ámbito.
Comparativa por identidad sexual
- Bisexuales: el 68,3% percibe aceptación familiar, +1,8 p.p. respecto a homosexuales.
- Transexuales: el 78,9% considera que pueden hablar en el trabajo —pero este dato incluye respuestas de personas que confunden orientación sexual con identidad de género, lo que distorsiona parcialmente la lectura—.
- No binarios: no fueron incluidos como categoría específica en la encuesta, pese a su creciente visibilidad desde la entrada en vigor de la Ley Trans en enero de 2024.
El 44,7% ha presenciado insultos contra personas LGTBI+ en el último año
Este porcentaje refleja una persistencia alarmante de conductas discriminatorias en espacios públicos y privados. Es +3,2 p.p. superior al 41,5% registrado en 2024, lo que sugiere una mayor visibilidad —y, posiblemente, una mayor denuncia— de incidentes. Además, el 45,4% ha observado exclusiones sociales directas (aislamiento, silencio deliberado o exclusión de participación), +2,8 p.p. respecto al año anterior.
Marco normativo y brechas de aplicación
La Ley Integral contra la LGTBIfobia, en vigor desde octubre de 2023, obliga a las administraciones a incorporar protocolos antidiscriminatorios en educación, sanidad y empleo. Sin embargo, solo el 31,6% de los centros educativos públicos reportó haber implementado formación obligatoria para docentes en 2025, según datos del Ministerio de Educación. En el ámbito laboral, el 18,9% de las empresas con más de 50 empleados ha certificado su cumplimiento con la normativa antidiscriminatoria, según la Inspección de Trabajo (2026).
Radiografía en cifras
- 33%: proporción de españoles que afirman que los homosexuales no tienen apoyo familiar para hablar de su orientación sexual.
- 45,1%: porcentaje que considera que una persona transexual puede hablar con naturalidad de su identidad en el trabajo.
- 44,7%: ciudadanos que han presenciado o escuchado insultos contra personas LGTBI+ en el último año.
- 66,5%: españoles que creen que una persona homosexual puede hablar abiertamente con su familia.
- 87,4%: quienes consideran que los amigos son el entorno más seguro para hablar de orientación sexual.
- 31,6%: centros educativos públicos que aplicaron formación obligatoria contra la LGTBIfobia en 2025.
El estudio del CIS confirma que, pese al avance normativo y simbólico —como la celebración del Orgullo LGTBI+ en más de 217 municipios en 2026, frente a 189 en 2024—, las actitudes sociales evolucionan a un ritmo más lento. La brecha entre marco legal y realidad cotidiana sigue siendo de más de 22 puntos porcentuales en entornos laborales y familiares clave. La ausencia de datos desagregados por edad, región o nivel educativo limita la capacidad de diseñar políticas de intervención focalizadas, según señalan expertos del Observatorio Estatal contra la LGTBIfobia.
