Las aduanas de la Unión Europea (UE) enfrentan un creciente desafío debido al aumento del comercio electrónico de bajo coste, especialmente procedente de China. Un reciente informe de la Comisión Europea revela que el control de productos en la frontera está perdiendo eficacia, lo que ha llevado a un incremento alarmante en la cantidad de productos ilegales que ingresan al mercado europeo. En 2024, las importaciones de bajo coste relacionadas con el comercio electrónico alcanzaron la cifra de 4.600 millones de productos, lo que representa un aumento del 228% en comparación con los niveles de 2021.
La situación se agrava al observar que China concentra aproximadamente el 83% de todas las irregularidades detectadas en las aduanas europeas, con cerca de 50.000 productos intervenidos. Sin embargo, este número podría ser solo la punta del iceberg, ya que se estima que muchos más productos que no cumplen con las normativas comunitarias logran ingresar sin ser detectados. El informe destaca que, a pesar de un aumento en las incautaciones, el porcentaje de productos retenidos ha disminuido drásticamente, pasando de 118 a solo 51 por cada millón de productos despachados.
La moda y los productos de cuidado personal son las categorías más afectadas, con más de 30.000 casos de incautaciones, lo que representa el 50% del total. Este incremento en las irregularidades plantea serias preocupaciones sobre la seguridad de los consumidores y el cumplimiento de las normativas ambientales. Las autoridades comunitarias subrayan la importancia de garantizar que los productos que ingresan al mercado europeo cumplan con estándares estrictos de seguridad y salud.
Bruselas ha comenzado a tomar medidas enérgicas contra plataformas de comercio electrónico asiáticas como Shein y AliExpress, que han sido acusadas de no cumplir con las normativas europeas. Sin embargo, las multas por sí solas no resolverán el problema, y la reforma de las aduanas se ha convertido en una prioridad para la Comisión Europea. El informe presentado refuerza la necesidad de que el Consejo de la UE y el Parlamento aprueben una reforma aduanera que permita una mejor coordinación y control en la entrada de productos irregulares.
Entre las propuestas de reforma se incluye la creación de una Autoridad Aduanera y un Centro de Datos de la UE, así como la modernización de los procesos aduaneros. Estas medidas están diseñadas para permitir que los Estados miembros actúen de manera más coordinada y eficiente, lo que es crucial para abordar las enormes discrepancias en el rendimiento de los controles aduaneros entre los diferentes países de la UE. Por ejemplo, el Estado miembro con mejores resultados rechazó 175 artículos por cada millón de importaciones, mientras que el que tuvo peores resultados solo rechazó 0,1 artículos por millón.
La digitalización de los procesos aduaneros también se considera esencial para aumentar el número de controles realizados y mejorar la eficacia en la detección de productos ilegales. La Comisión Europea ha comenzado un diálogo con los Estados miembros para instarles a adoptar las medidas necesarias que protejan a los consumidores y garanticen que las empresas europeas no compitan en desventaja frente a exportadores que no cumplen con la normativa.
En resumen, la saturación de las aduanas de la UE es un problema creciente que requiere atención urgente. Con el comercio electrónico en constante expansión, es fundamental que las autoridades europeas implementen reformas efectivas que fortalezcan el control de productos en la frontera y protejan tanto a los consumidores como al medio ambiente. La situación actual no solo representa un desafío para la seguridad de los ciudadanos, sino que también pone en riesgo la competitividad de las empresas europeas en un mercado global cada vez más complejo.